Joanna Wietrzyk, actual campeona del mundo en su categoría, sufrió una incontinencia estomacal repentina el sábado mientras competía, pero finalizó la carrera y logró el primer lugar.
El incidente, que se ha hecho viral en redes sociales, ha causado la indignación de numerosos aficionados a esta disciplina y editoriales de medios especializados que consideran que en un evento donde se penaliza escupir en la pista o verterse agua por encima, se dio un tratamiento especial a la deportista por su estatus de élite y porque está patrocinada por la firma Puma, que también es espónsor oficial de Hyrox.
Wietrzyk publicó a posteriori en Instagram una fotografía suya en una camilla médica con el texto "una victoria es una victoria", pero posteriormente la borró, no sin antes recibir cientos de comentarios que cuestionaban su deportividad y le reprochaban no haberse retirado para no poner en riesgo la salud del resto de los participantes y de los trabajadores del recinto.
"A medida que nuestro deporte evoluciona, encontramos situaciones nuevas y cada vez más complejas que suponen un reto y en las que es necesaria mayor claridad", indica un comunicado de la franquicia emitido este lunes, en el que también se asegura que Hyrox "aplica claros protocolos médicos y de biocontaminación".
La nota indica que lo ocurrido el pasado sábado en la capital china fue "una situación inesperada en la que de desdibujaron los protocolos diseñados para la competición de élite y la competición masiva, creando ambigüedad en cómo se entendieron y aplicaron".
"Reconocemos que esto puede, lógicamente, provocar frustración, preguntas y opiniones encendidas dentro de nuestra comunidad. Esas preocupaciones son legítimas y, como organizadores, debemos estar preparados para escucharlas, investigar lo ocurrido y responsabilizarnos para seguir mejorando", agrega.
La compañía también lanzó una dura advertencia después de que supuestamente Wietrzyk recibiera amenazas en internet y dijo que está investigando y prohibirá a los responsables la entrada a futuros eventos.
Una participante que compitió el día del incidente y vio en directo lo ocurrido afirmó a EFE que la situación fue tal y como recogen las imágenes que circulan en las redes sociales: la atleta sufrió una fuerte incontinencia a menos de la mitad de la carrera pero permaneció en la competición, manchando a su paso con heces la pista de carreras y el equipamiento, máquinas y alfombras compartidos con el resto de los deportistas.
"La limpieza no se realizó en ese momento, sino al final del día, y hubo personas que se mancharon e incluso resbalaron por las heces", señaló la testigo.
También el diario oficialista chino Global Times se hace este lunes eco de la polémica, y cita al comentarista deportivo Zhu Meng: "La verdadera deportividad se trata de saber dónde trazar la línea, porque la competición nunca debe continuar a expensas de la salud pública y los derechos de otros atletas", señaló.
Igualmente las redes sociales chinas han reaccionado con indignación, cuestionando por qué los organizadores y el equipo médico no actuaron a tiempo, a la vez que participantes de esa misma jornada aseguraban que lo correcto sería que Hyrox reembolsara el dinero -unos 150 dólares por participante- a las personas que compitieron a la vez que la australiana y se vieron expuestos a riesgos sanitarios.
Hyrox es una competición deportiva creada en 2017 que intercala ocho kilómetros de carrera con otros tantos ejercicios de fuerza con el objetivo de completarlo en el menor tiempo posible, se celebra en recintos de más de 20 países y cuya franquicia estaba valorada al cierre de 2025 en más de 600 millones de euros, según la revista Forbes.
