Esta decisión llega tras una conversación telefónica entre el jefe de las Fuerzas Armadas de Uganda, Muhoozi Kainerugaba, y el principal asesor del monarca, Clive Alderton, en el que este último dijo que Carlos III "no tiene ningún problema" con la participación ugandesa en ese torneo, según comunicó en la red social X el portavoz del Ejército, Chris Magezi.
Kainerugaba dijo el pasado día 9 que Uganda no participaría en estos juegos al "no contar con la aprobación" del rey británico, en referencia a un comunicado del Palacio de Buckingham en el que aclaraba que el príncipe Enrique seguía siendo miembro de la realeza, pero sin funciones oficiales.
Según el comunicado del portavoz ugandés, Carlos III se "conmovió por la sensible consideración" del jefe del Ejército, también hijo del presidente de Uganda, Yoweri Museveni, y le alentó a proceder con los preparativos de cara a los Juegos Invictus.
Los Juegos Invictus son un evento internacional multideportivo fundado en 2014 por el príncipe Enrique para veteranos de guerra que hayan resultado heridos, y su próxima edición tendrá lugar en julio de 2027 en la ciudad inglesa de Birmingham.
Kainerugaba acumula más de 1,3 millones de seguidores en esa plataforma y es conocido por publicar mensajes polémicos.
Aunque mantuvo un perfil público bajo hasta 2021, desde entonces ha ganado notoriedad gracias a publicaciones irreverentes y a menudo agresivas en redes sociales, alimentando las especulaciones sobre la intención de su padre de prepararlo como futuro presidente del país.
