El transalpino Jannik Sinner, de 25 años, tuvo que poner fin prematuramente a su temporada 2026 tras el Grand Slam londinense debido a una tendinopatía y a una inflamación alrededor de la banda iliotibial en la rodilla derecha.
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Las lesiones significaron una frenada en seco para el italiano, que antes de su parón había ganado cinco Masters 1000 consecutivos (Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid, Roma).
“La paciencia es la palabra justa para este período. El cuerpo es el único adversario al que no puedo vencer: cuando te dice basta, tienes que aceptarlo y seguir los consejos de los especialistas”, dijo Sinner a la revista U del diario La Repubblica.
“Las lesiones forman parte del deporte, hay que ser inteligente y entender cuánto y cuándo jugar. Hay que tener una visión a largo plazo: no existe solo el hoy, ahora sembramos, pero la cosecha llega en otro momento. Y la diferencia siempre es el trabajo, la preparación que haces, no la suerte. La suerte ayuda a ganar un punto, no el partido”, continuó.
El italiano, que antes de final de año perderá su puesto de #1 mundial a manos del alemán Alexander Zverev, podría regresar a las pistas en un torneo de exhibición en diciembre en Arabia Saudita.
Durante esta pausa forzada, Sinner asistió al Gran Premio de Italia de F1 en Monza, así como a un desfile de moda de la casa Gucci.
En la entrevista habló asimismo sobre su rivalidad con el español Carlos Alcaraz. “Quizá a mí me vean como el campeón disciplinado y obstinado, y a Carlos como el mediterráneo y extravagante. Eso es lo hermoso, tener a alguien que te lleva al límite”, afirmó.
“El tenis siempre se ha alimentado de eso: de Borg-McEnroe a Sampras-Agassi, hasta el momento en que la rivalidad entre dos se convirtió e una rivalidad entre tres con Federer-Nadal-Djokovic”, apuntó.
