El Omonia, el segundo equipo más laureado en la competición por detrás del APOEL, salió ganador de la final disputada en el estadio Neo GSP de Nicosia que terminó sin goles y que tuvo que resolverse desde los once metros.
Fueron necesarios catorce tiros para conocer el desenlace que premió al Omonia con su decimoquinta copa y estrechar el cerco al APOEL que totaliza veintiuno.
El Ethnikos Achnas, por su parte, vivió una nueva decepción. Solo había jugado una final antes, en el 2001-2002 y la perdió igual que en esta ocasión.
