"Recibimos entre quince y veinte peticiones diarias. Me sabe mal no poder atender la mayoría de ellas. Carlos es una persona alegre y cercana. Transmite buenos valores y es normal que todos quieran estar cerca de él", dijo Albert Molina a EFE.
La derrota ante el italiano Jannik Sinner en semifinales no mancha lo especial que es el torneo de Miami para Carlos Alcaraz y su equipo, una ciudad en la que el tiempo se detiene, porque es donde todo comenzó hace exactamente un año, su primer gran triunfo.
Pregunta: Se cumple un año desde el primer Masters 1.000 de Alcaraz. ¿Ha pasado rápido?
Respuesta: Muy rápido. Parece que ayer estábamos viendo la final del Future de la Rafa Nadal Academy y ahora estamos aquí. Ha pasado de todo, y todo bueno. Todo rápido y, a veces miras atrás, y te das cuenta que hace cuatro días empezábamos con todo esto. Estamos muy contentos.
P: Si tuviera que elegir un momento clave hasta ahora, ¿cuál sería?
R: Un punto de inflexión fue la pandemia, ATP paró seis meses, teníamos apalabradas varias Wild Cards en Miami, Barcelona, Madrid… para que pudiera despegar un poco, y se paró todo. Carlos volvió al lugar que le correspondía por edad, torneos pequeños desde previas. Reaccionó bien, ganó y acabó cerca del puesto cien. Le ayudó a ver la realidad y jugar desde abajo.
P: ¿Y cuánto cambió esa victoria del Abierto de Estados Unidos?
R: Una locura, después de ganar y proclamarse número uno, todo cambia. Mi día a día es recibir petición tras petición, no sólo a nivel de prensa, también de interés comercial. Ya teníamos acuerdos cerrados antes de ganarlo, pero cuando se dio a conocer cambiaron muchísimo las cosas.
P:¿Cuántos mensajes recibe al día?
R: Muchos, me sabe mal no poder atender la mayoría. Carlos es alegre, cercano… Transmite buenos valores, y es normal que todos quieran estar cerca suya. Nos gustaría que pudiera ser así, pero es imposible. La temporada es muy exigente, no para. Además, habitualmente llega a rondas finales, se juntan las semanas, no hay días. También necesita descansar.
P: Cuando ve que una estrella de la NBA como Jimmy Butler viene a ver jugar a Carlitos, ¿qué piensa?
R: Llevo muchos años y esto va así cuando hay jugadores tan buenos, tienen un imán y se atraen, da igual el deporte que sea. Si piensas que es un número uno del mundo, que da espectáculo y que lo hace muy bien, es normal que haya gente como Butler.
P: Va todo muy rápido, ¿no?
R: Sí, a nivel personal, que le conozco desde los trece años, y ahora le veo rodeado de toda esta gente, no deja de sorprenderme.
P: ¿Se puede caminar por la calle con Carlos?
R: No es lo mismo que hace tres años, íbamos tranquilos por todos sitios, pasábamos desapercibidos. Ahora no. El carácter de Carlos invita a que la gente se acerque. Muchos como si le conocieran de toda la vida. Antes en España, pero ahora es en cualquier lugar, le reconocen, piden fotos y autógrafos. Él se presta siempre y a mí me gusta mucho que sea así.
P: Por eso su desconexión es irse a El Palmar y no a Maldivas…
R: Sigue teniendo los mismos amigos de toda la vida, la familia sigue viviendo en el mismo sitio. Por eso su manera de desconectar y pasarlo bien es estando con la gente de siempre. En sus rincones de El Palmar y con sus amigos.
P: ¿Esa es la clave de su personalidad?
R: Sí. Le viene de familia, la educación de los padres, le enseñan a tener los pies en el suelo. También por el equipo, es un entorno muy sano y tranquilo.
P: Por eso viaja con tanta gente…
R: Le gusta tener familia cerca. Si no es el padre es el tío, un hermano, un amigo… siempre hay gente cercana, somos un grupito extenso.
P: Carlos habló de Roland Garros como el torneo que más le motiva este año. ¿Hay razón para ilusionarse?
R: Se ve con capacidad de ganar cualquier torneo, lo ha demostrado. Está jugando a un nivel muy alto. Para mí es de sus mejores momentos. Pero en un Grand Slam están los mejores del mundo y a cinco sets. Son dos semanas. Tiene opciones de ganar, pero también otros cinco o seis jugadores.
P: Impresiona la naturalidad con la que Carlos habla de su motivación por acercarse al club de los 22 Grand Slams.
R: Es lo que le mantiene motivado. Dijo que quería ser el mejor de la historia y ganar muchos Grand Slams. No es que los vaya a conseguir, sino que su motivación es esa. Luego veremos… Apenas consiguió el año pasado uno. Su próximo objetivo claramente es ganar el segundo Grand Slam. Es sincero y dice lo que piensa como un chaval de 19 años. Ese es su sueño, con quince años de carrera por delante, acercarse a los que son historia del tenis mundial.
P: ¿Cómo ven los demás tenistas a Carlos?
R: Lo tengo muy claro, es una persona muy querida porque no se crea enemigos y se alegra de las cosas buenas de los demás. Es cercano a todos. Se lleva bien con Medvedev, con Sinner tiene una relación excelente…
