El argentino, reciente semifinalista en Madrid, muy superior durante todo el partido y acompañado de nuevo de esa sensación de más fresco en lo físico, confirmó su gran estado de forma ante un rival al que no dio oportunidad. Ofner quedó a merced de los golpes de Cerúndolo, desatado en la tierra batida italiana.
Se desquitó este sábado del chileno Nicolás Jarry, que fue finalista la pasada edición, y superó la prueba de una de las sorpresas en lo que va de competición, que apeó al estadounidense Francis Tiafoe y al español Roberto Carballés.
Precisamente por eso, advertido del buen momento de Ofner, entró Cerúndolo en el partido con la concentración e intensidad por bandera, autor de una rotura de saque en el primer juego del partido con el que encaminó una manga que cerró con otra rotura y su posterior confirmación con el servicio.
En el segundo, lejos de relajarse, consiguió mantener su saque salvando dos bolas de rotura, recomponerse para ganar su siguiente servicio y romper con empate a 2 para, definitivamente, saborear los octavos, esos que cerró apenas unos minutos después con un juego en blanco para el 6-4, en lo que fue un duelo de poco más de una hora.
En los octavos de final, Cerúndolo espera al ganador del duelo entre el neerlandés Jesper De Jong, número 93, y el italiano y gran estrella del torneo Jannik Sinner, número 1 del mundo.
