Esta fue la segunda vez que ambos tenistas se enfrentaron. Cobolli buscó no solo igualar el parcial de cara a cara (1-1), sino también la revancha, después de que Etcheverry le derrotara en el Abierto de Australia esta campaña.
El transalpino, que comenzó el primer set con mal pie, supo enmendar sus errores para, dos mangas más tarde, cerrar el electrónico a su favor y mantener vivas las esperanzas de hacerse con el segundo título de su carrera, y a su vez de la temporada, tras coronarse el pasado mes de marzo en Bucarest.
Su rival en la gran final está todavía por decidir, y saldrá del choque entre el canadiense Félix Auger-Aliassime, sexto favorito, y el ruso Andrey Rublev, tercer cabeza de serie.
