"Fue un momento muy duro. Lo sentí mucho por él. Sabía que dijera lo que dijera, no iba a poder mejorar la situación. Solo quería decirle lo gran jugador que es", aseguró durante una rueda de prensa De Miñaur, que trató de consolar a un desolado Davidovich al acabar el partido.
Davidovich y De Miñaur, que se crió en España, se conocen desde que eran niños. El malagueño disputaba la cuarta final de su carrera, aunque aún no ha ganado ninguno.
"Es cuestión de tiempo. Es un jugador increíble", dijo De Miñaur, que aseguró que el malagueño "es alguien contra quien nadie quiere enfrentarse" en el circuito.
"Traté de hacer que el momento fuera un poco menos duro, pero sé que va en ascenso. Todo su equipo lo sabe, todos en el circuito lo saben. Va a ser un rival muy peligroso en la gira sobre pista rápida", añadió.
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De Miñaur doblegó a Davidovich 5-7, 6-1 y 7-6 (3) en un duelo que de más de 3 horas en el que el australiano salvó tres pelotas de partido en contra. La tercera, con un globo casi imposible.
"Estaba 100 % seguro de que el globo se iba afuera, y para ser honesto, me sorprendió no escuchar que lo cantaran. Estaba esperando que el juez gritara '¡afuera, afuera, afuera!', y de repente no hubo nada, y pensé: '¡vaya, sigo en el punto!'", explicó De Miñaur.
"En ese momento sentí que las estrellas se habían alineado. Sentí que eso significaba que este partido era para mí, y solo tenía que seguir luchando hasta el final", añadió.
Con su victoria en Washington, De Miñaur sube al número 8 del mundo en el ranking ATP.
