El primer desafío

/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2420

Madrid, 16 ene (EFE).- Irrumpe de lleno, con fuerza, de entrada, la batalla por el primer Grand Slam de la temporada, objetivo prioritario de Carlos Alcaraz, número uno del mundo, en busca del único major que falta en su historial y de formar parte de la leyenda, enfrentado a la solidez del vigente campeón, el italiano Jannik Sinner, su firme adversario en el tenis actual.

El pulso está echado. Una nueva etapa se abre alrededor de Alcaraz, sin su entrenador hasta ahora, Juan Carlos Ferrero, con el que rompió al final del 2025, después de siete temporadas, desde los quince años del murciano, codo con codo por cada torneo. Apunta el español a erigirse en Melbourne, a donde llegó desde Corea del Sur el pasado sábado junto a Sinner, en el jugador más joven en reunir los cuatro grandes. Acumula seis. Dos de Wimbledon, dos Abiertos de Estados Unidos y dos de Roland Garros. Pero Australia es terreno abonado por el transalpino, vencedor en los dos últimos.

Con el récord de premios en el evento, 64 millones de euros, un 16 por ciento más que el año pasado, echa a andar uno de los torneos más preciados del tour al que han llegado del tirón los tres principales reclamos del cuadro masculino: Alcaraz, Sinner y el serbio Novak Djokovic, diez veces campeón y que, a sus 38 años, apura sus intentos de engrandecer aún más su historial. Ninguno de la terna ha disputado torneo antes de Australia. La temporada arranca en el Melbourne Arena.

El desafío entre Alcaraz y Sinner se ha convertido en uno de los grandes alicientes del deporte actual. Es ya una rivalidad esperada, un cara a cara de los relevantes, un clásico. Un enfrentamiento de los que dividen a los aficionados. A los partidarios del español y a los del transalpino. Entre ellos se han jugado los últimos trofeos de enjundia: Wimbledon, Roland Garros, Abierto Estados Unidos. Precisamente, Australia es que el único de los major que todavía no ha disfrutado de ese duelo.

Cerraron el 2025 juntos, con la lucha por el título de las Finales ATP y han despertado en el 2026 de la misma manera, con una exhibición en Corea del Sur que terminó del lado del español. De ahí, unidos, a Melbourne. Ahora, cada uno por su lado del cuadro, en un recorrido diferente hacia una nueva final.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Alcaraz, 22 años, seis Grand Slam entre sus veinticuatro títulos, ocho en el 2025 y otras ocho finales; Sinner, 24 años, cuatro grandes, entre sus también veinticuatro trofeos, seis en el pasado curso. Y cuatro finales que perdió, todas contra el murciano. Es el campeón en las Antípodas en las dos últimas ediciones. Han disputado entre si las de Roland Garros, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos. Queda Australia. Puede ser esta vez.

Sin embargo, en el camino otros aspirantes que pueden aprovechar la oportunidad que ofrece el primer grande del curso, un evento donde las condiciones son peculiares; las temperaturas altas, el inicio de la temporada... y en ello, adversarios del nivel del serbio Novak Djokovic, diez veces campeón en Australia o el alemán Alexander Zverev, tercero del mundo, que no termina de lograr ganar un Grand Slam y el tiempo se le pasa. Antes, por la presencia del big three.. ahora, por Alcaraz y Sinner. Aún así, siempre hay que tenerle en cuenta. Tres finales, una en Australia, en el 2025, otra en Roland Garros y otra en el Abierto de Estados Unidos. Nunca pudo ganar.

Djokovic está en el tramo final de su carrera pero se aferra a las últimas bocanadas de su tenis. Siempre competitivo, presente en los tramos finales de los grandes eventos, no renuncia a alimentar su poblado historial. El ganador de veinticuatro Grand Slams, más que nadie, es una incógnita. Se borró del torneo de Adelaida, preparatorio para Australia, y en Melbourne su estado ha generado dudas. Cada vez que empezaba a entrenar, daba señales de incomodidad física. Pero es un animal competitivo el serbio al que siempre hay que tener en cuenta.

Nombres como el polaco Hubert Hurkacz, el búlgaro Grigor Dimitrov o el italiano Matteo Berrettini, o el checo Tomas Machac, el francés Giovanni Mpetshi Perricard que pueden ser un obstáculo en las rondas iniciales, son jugadores con los que pensar en el inicio del recorrido del cuadro. También el griego Stefanos Tsitsipas, que ha mostrado una notable mejoría, el británico Cameron Norrie, que complica casi siempre a Alcaraz...

Y más adelante, el checo Jakub Mensik, el ruso Andrey Rublev, el argentino Francisco Cerúndolo, el español Alejandro Davidovich o el italiano Flavio Cobolli, capaces de ganar a cualquiera en un momento puntual. Ya, cerca de la final, el ruso Daniil Medvedev, en acción de nuevo o el nuevo top ten, el kazajo Alexander Bublik junto el estadounidense Ben Shelton, el canadiense Felix Auger Aliassime, el italiano Lorenzo Musetti o el australiano Alex de Miñaur, amenaza constante desde cuartos, siempre presentes.

Alcaraz no coincidiría con Djokovic hasta una eventual final. El serbio quedó instalado en la otra parte del cuadro, en la de Jannik Sinner. El murciano, que debutará ante el local Adam Walton, 79 del ránking, después se puede topar con el alemán Jannik Hanfmann, con el estadounidense Sebastian Korda o el francés Corentin Moutet. En octavos asoma su compatriota Alejandro Davidovich o el estadounidense Tommy Paul y ya, en el último tramo, Alex de Miñaur, el kazajo Alexander Bublik. En semifinales estaría Alexander Zverev, el canadiense Felix Auger Aliassime o el ruso Andrey Rublev.

Sinner, que se estrenará con el francés Hugo Gaston, tiene en su camino jugadores como el australiano James Duckwworth, el brasileño Joao Fonseca en tercera ronda. Apunta en cuarta, octavos, el ruso Karen Khachanov y en cuartos estaría el estadounidense Ben Shelton, con Djokovic en una eventual semifinal.

Por el lado emotivo, la presencia en el cuadro del suizo Stanislas Wawrinka, invitado de la organización, excampeón, que ha anunciado su retirada del circuito profesional. El helvético de 40 años jugará su último Abierto de Australia.

EL INICIO DE LA CARRERA POR EL NÚMERO UNO

La carrera por el número uno del circuito es otro de los grandes alicientes del nuevo curso y los puntos que tanto Alcaraz como Sinner obtengan en Melbourne marcarán el arranque en este aspecto. Es la cara b del evento oceánico.

Alcaraz saldrá de Australia como número uno en cualquier caso. Pero tiene ante sí una buena y necesaria ocasión de ampliar su renta respecto al transalpino, que le sigue en el ránking.

El murciano tiene ahora una ventaja de 550 puntos sobre el de San Cándido y defiende los 400 de los cuartos de final que alcanzó en la edición del 2025. Sinner, sin embargo, necesita ganar para no perder ninguno. Es el vigente campeón. En un escenario peor para el español, que caiga antes de cuartos y que el italiano gane, el relevo en la cima del ránking será cuestión de tiempo.

Y es que Sinner estuvo suspendido y sin saltar a la pista por el positivo de dopaje desde que terminó el Abierto australiano hasta el Masters 1000 de Roma por lo que en ese tramo todo lo que juegue, le suma a su puntuación.

Alcaraz ha acumulado 54 semanas como número uno y aunque la cima de la clasificación mundial no es un objetivo prioritario es una situación a valorar. En la temporada de tierra, el español apenas cuenta con margen para sumar. Australia, en este sentido, puede resultar clave para el futuro.