Más allá del resultado, el triunfo en Chile profundiza un fenómeno estadístico que ya es tendencia en el circuito: el dominio absoluto de Vallejo (21 años y 146 del mundo) sobre los representantes de Brasil. Con el éxito ante Reis da Silva, el paraguayo extiende su asombrosa racha a 13 victorias consecutivas frente a tenistas brasileños, un registro que le vale el apodo elogioso de “padre de los brasileños”. Esta condición de némesis se vuelve una constante en su camino, donde su capacidad para remontar y desquiciar a sus rivales del país vecino parece no tener techo.
El presente de la raqueta número uno de Paraguay, no se explica solo por su dominio regional, sino por una gran regularidad. En sus últimas presentaciones, el paraguayo acumula un balance de 20 victorias en 22 partidos, un registro de élite que lo posiciona como un rival temible en cualquier cuadro. Gran parte de esta confianza se forjó precisamente en tierras brasileñas, donde recientemente levantó cuatro títulos que sirvieron de plataforma para consolidar su juego actual y su ascenso en el ranking ATP.
La clasificación a las semifinales en Concepción es un paso más en la meteórica progresión de un tenista que encuentra el equilibrio perfecto entre solidez técnica y fortaleza mental. Con cuatro trofeos en el bolsillo y una tremenda efectividad en los momentos críticos de cada set, Daniel Vallejo llega a la definición del torneo chileno no solo como uno de los favoritos por sus números actuales, sino como la gran realidad del tenis paraguayo en el escenario internacional.
