Alcaraz vence a la promesa brasileña Fonseca en su estreno en Miami

El saludo entre Carlos Alcaraz y João Fonseca, luego de la victoria del español, quien no disputó la primera ronda.
El saludo entre Carlos Alcaraz y João Fonseca, luego de la victoria del español, quien no disputó la primera ronda.022331+0000 MATTHEW STOCKMAN

El #1 mundial, el español Carlos Alcaraz, venció este viernes a la revelación brasileña João Fonseca en la segunda ronda del Masters 1000 de Miami, en el primer encuentro oficial entre ambos.

El partido de segunda ronda, sin duda el más esperado de la jornada, se resolvió con un doble 6-4 a favor del favorito español en 1 hora 35 minutos de juego.

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La lógica se impuso en la central del Hard Rock Stadium con la victoria de Carlos Alcaraz. La numerosa hinchada brasileña ofreció un ambiente eléctrico, más cercano al de un estadio de fútbol que al de una cancha de tenis.

Alcaraz, todo un veterano a los 22 años, no se dejó perturbar por los cánticos de “Fonseca, Fonseca” de los aficionados rivales.

Al contrario, pareció disfrutar de la atmósfera en la noche floridana. El español mostró la diferencia que aún le separa de su rival de 19 años.

Con su enorme abanico de golpes, desactivó la peligrosa derecha de su rival con inteligencia, variando las alturas, el ritmo y los efectos. También supo jugar mejor en los momentos claves del encuentro.

Ya en el tercer juego del primer set, aprovechó su primera bola de break con un gran resto cruzado de derecha para ponerse por delante.

Fonseca intentó remontar, pero Alcaraz aceleró cada vez que sentía peligrar su ventaja y cerró el primer parcial con un juego en blanco espectacular.

La afición brasileña alentaba a Fonseca y seguía creyendo en la victoria, pero el prodigio de El Palmar volvía a pisar el acelerador con una rotura de entrada en el segundo set, resuelta con una dejada deliciosa.

Fonseca se aferró al partido y tuvo una bola de break en el sexto juego, pero restó directamente a la red un segundo saque de Alcaraz. Pasado el peligro, el #1 se concentró en sus juegos de servicio y no volvió a sufrir para pasar a tercera ronda. AFP