Emma Navarro, que estuvo apartada de la competición a causa de una enfermedad que la obligó a retirarse de varios torneos y que tardó cien minutos en batir a la canadiense, recuperó su mejor nivel en Estrasburgo y consiguió imponerse a una top ten, primera cabeza de serie del torneo.
La victoria en vísperas del inicio de Roland Garros la impulsan hasta el puesto 25 del ránking femenino, catorce mejor que cuando inició el torneo y era la trigésima novena de la clasificación.
