Tras su gran inicio de temporada, la bielorrusa ha bajado el pistón en las últimas semanas, lo que genera dudas sobre su dominio en un torneo en el que la pasada campaña alcanzó la final por vez primera.
Tampoco el resto de las pretendientes rebosan de argumentos para adjudicarse ese papel. La defensora del título, la estadounidense Coco Gauff, no ha firmado una campaña convincente, al igual que la polaca Iga Swiatek, cuatro veces coronada en París.
Esa falta de una dominadora clara abre la puerta a otros nombres, como la ucraniana Elina Svitolina, reciente vencedora de Roma a sus 31 años, su primer torneo desde que fuera madre en 2022 junto a su pareja, el tenista francés Gael Monfils, que este año se despedirá de Roland Garros.
Su compatriota Marta Koskyuk también ganó enteros tras su triunfo en Madrid, sin olvidar a la kazaja Elena Rybakina, vencedora en enero en Australia del primer Grand Slam del curso, al que posteriormente sumó el torneo de Stuttgart, lo que le ha colocado como favorita número 2. Pero la tierra no es su ámbito natural.
Todas ellas presentan tantos argumentos como las primeras espadas, que llegan a París con una hoja de servicios menos brillante que en el pasado.
Sabalenka y Swiatek, que hasta este año se habían repartido nueve de los 16 Grand Slam disputados desde 2022, han bajado el ritmo.
La bielorrusa, de 28 años, que no abandona el número 1 desde 2024, alcanzó la final en Australia y ganó los torneos de Brisbane, Indian Wells y Miami, estos últimos WTA 1000, pero el camino a su quinto Grand Slam parece ensombrecido por sus derrotas en cuartos en Madrid y en tercera ronda de Roma.
Swiatek, de 24 años, no es la jugadora arrolladora que levantó cuatro de las seis últimas Copas Suzanne Lenglen, aunque las semifinales de Roma, su mejor resultado del año, apuntan a una mejoría y París siempre le ha permitido elevar su nivel.
Tampoco Gauff, de 22 años, ha dado muestras de una gran fiabilidad. La estadounidense afronta la defensa de su segundo Grand Slam (el primero lo consiguió en Estados Unidos con solo 19 años) en medio de una gran irregularidad.
Finalista en Miami y en Roma, apenas superó los octavos en Madrid, por lo que también necesitará la magia de la tierra batida francesa para sumar su tercer grande.
