"Me hacía ilusión jugar contra él", aseguró el español, que ahora se medirá al argentino Juan Manuel Cerúndolo, verdugo del número 1 del mundo.
Las trayectorias estaban programadas para que el joven español, que a sus 20 años disputa su primer Grand Slam, se cruzara con el italiano.
"Me hacía muchísima ilusión, junto con Alcaraz, que está lesionado, son los tenistas contra los que todos queremos jugar, están un poco por encima y me apetecía afrontar a Sinner porque te permite ver a qué nivel estás", dijo Landaluce.
El español consideró que Cerúndolo "planteó un partido duro físicamente" y auguró que el duelo que mantendrá con él por un puesto en octavos de final también será difícil.
"Hemos entrenado juntos algunas veces y en estas condiciones sé que será difícil y que tendré que sacar lo mejor de mi mismo", aseguró el tenista.
Aunque indicó que durante su partido se murmuraba desde la grada que Sinner estaba cayendo, que gente del público se lo decía para animarle, Landaluce consideró que su remontada se debió a otros factores y afirmó que está experimentando un salto adelante en su tenis.
"Me he demostrado todo en lo que creo, lo que una persona se quiere demostrar. Llevo mucho tiempo dedicándome para sacar lo mejor de mi en este deporte, como persona y hoy he demostrado que hasta en mis peores días soy capaz de remontar partidos difíciles contra rivales difíciles y acabar desplegando un gran nivel", señaló.
"En partidos que me están pegando una paliza, que estoy jugando mal, sigo animándome, buscando a mi equipo para coger energía, cualquier cosa para ver si puedo rascar algo. Hay un montón de cosas que se pueden hacer y hoy las he intentado todas y cuando ves que hay resultados es una inmensa alegría", agregó.
"Puedo salir del partido contento, con mi personalidad, mi identidad. Llevo 20 años dedicándome a esto y no voy a tirar un partido sin dar el cien por cien. Pase lo que pase, siempre voy a estar ahí y creo que eso es también un mensaje para los rivales", dijo.
Landaluce indicó que afrontar a los mejores le permite crecer como jugador: "Me doy cuenta de que tengo mil cosas que mejorar, que puedo ser vulnerable por momentos, pero que tengo una fuerza interior que me ayuda hasta en mis peores días".
