El All England Club vivió una de esas noches mágicas que justifican por qué este deporte es único. En el cierre de la novena jornada, Novak Djokovic y Felix Auger-Aliassime regalaron una auténtica oda al tenis: una batalla de 5 horas y 15 minutos que tuvo de todo, incluyendo la dramática amenaza de suspensión por el estricto toque de queda de las 23:00 horas de Londres. Finalmente, la leyenda serbia tiró de oficio y jerarquía para adjudicarse el triunfo por un indomable 7-6(10), 3-6, 6-3, 6-7(4) y 7-6(10-4).
Con el techo cerrado de la Pista Central a partir del tercer set, el partido se convirtió en un juego de ajedrez a máxima velocidad. El canadiense, que demostró una madurez tenística brutal, no se achicó ante el ganador de 24 Grand Slams y sostuvo el pulso gracias a un servicio descomunal que firmó 30 aces. Aliassime llegó a tener dos puntos de set en la primera manga y forzó la definición en el súper desempate del quinto set, confirmando que ya pertenece a la élite dispuesta a pelear por cosas grandes.

Territorio de récords: El hombre de los 50 partidos a cinco sets
La victoria estira las fronteras estadísticas del balcánico, quien parece competir contra la historia misma. Con este triunfo, Djokovic alcanzó su decimoquinta semifinal en Wimbledon —la octava de forma consecutiva— y firmó su victoria número 107 sobre el césped londinense. Además, disputó su partido número 50 a cinco sets en Grand Slams, la cifra más alta para cualquier tenista en la Era Abierta, sellando su pasaporte a la semifinal número 55 de Grand Slam en toda su carrera.
A pesar de comenzar el parcial decisivo con un prometedor 2-0 a favor tras una pronta rotura, ‘Nole’ vio cómo el norteamericano reaccionaba con orgullo para llevar el desenlace al límite físico y mental, quedando a solo diez minutos de que la organización aplicara el inflexible reglamento y suspendiera el juego hasta el día siguiente.
Cita con el destino: Sinner espera en el horizonte
Sin tiempo para el desgaste, el siete veces campeón de Wimbledon ya palpita lo que será el partido del torneo. En semifinales se medirá cara a cara con el italiano Jannik Sinner, vigente campeón y actual número uno del mundo, quien domina el circuito ante la ausencia en los primeros planos de Carlos Alcaraz. Será la revancha perfecta del inicio de temporada, donde Djokovic logró tumbar al transalpino en el Abierto de Australia.
