Cuando la supervisora anunció al balcánico el inminente funcionamiento de la cubierta del recinto, Djokovic, que acababa de perder el set ante Auger Aliassime que dejaba el duelo provisionalmente en empate a una manga, pidió explicaciones por la decisión.
"El otro día no querían cerrarlo hasta las 20.30 y ahora son las 19.40", advirtió Djokovic que insistió en que había tiempo suficiente y luz para jugar, al menos, otro set al aire libre.
"Wimbledon es un torneo al aire libre, sobre césped", añadió el balcánico descontento con la decisión igual que Felix Auger Aliassime, sentado al otro lado de la silla del juez.
El techo se cerró y el resto del encuentro, a partir del tercer set, se disputó cubierto.
