Los 'grandes' se quedan sin revés a una mano en semifinales por primera vez en 150 años

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Redacción Deportes (EE.UU.), 6 sep (EFE).- Con la eliminación del griego Stefanos Tsitsipas en los octavos de final del Abierto de Estados Unidos ante Ben Shelton, ya es seguro que, por primera vez en 150 años, ningún jugador con revés a una mano alcanzará las semifinales de un Grand Slam.

"Tengo una racha de 150 años que salvar", escribió recientemente Tsitsipas en sus redes sociales, al referirse a este dato y al 'peligro de extinción' del revés a una mano.

No pudo hacerlo. Se rindió por 6-2, 6-3 y 6-4 ante Ben Shelton, que será el próximo rival del español Carlos Alcaraz en los cuartos de final.

Tsitsipas es uno de los cada vez menos jugadores del circuito ATP que utilizan el revés a una mano. Se une al italiano Lorenzo Musetti, el canadiense Denis Shapovalov y el búlgaro Grigor Dimitrov, todos ya eliminados en Nueva York.

Hasta el legendario Roger Federer, que hizo maravillas con su icónico revés a una mano, analizó la crisis de este golpe.

"Me encanta ver cuando a los jugadores de revés a una mano les va bien. Cuando crecía, diría que el 90% de mis entrenadores tenían revés a una mano. Creo que, cuando tu entrenador juega el revés a una mano, es muy probable que tú también acabes jugándolo así. Hoy en día, probablemente la mayoría de los entrenadores juegan el revés a dos manos, y es más fácil enseñarle a un niño a golpear el revés con dos manos", reflexionó.

"Luego hay que sumar la tecnología de las raquetas y de las cuerdas, quizá la lentitud de las pelotas y de las pistas hoy en día, y el hecho de que posiblemente se trabaja menos la transición y menos las voleas. En mi época, quizá hacía un 50-50 entre voleas y juego en la red, y juego desde el fondo de pista. Antes de mi tiempo, probablemente era un 80% de juego en la red y un 20% de ejercicios desde el fondo, y ahora es como un 90-10, ¿no?, prácticamente todo desde el fondo", continuó.

"Por eso creo que el revés a dos manos te permite, especialmente con la posición abierta y los deslizamientos, como hemos visto hacer a Rafa y a Novak, defender de una forma increíble por ese lado. Antes teníamos la sensación de que, con dos manos, quedabas más corto en el lado del revés y que el revés a una mano suponía una ventaja ahí, algo que parece que ya no es necesariamente así", insistió.