"El tenis nunca desapareció. Era más mental que cualquier otra cosa", explicó en la zona mixta, donde señaló que necesitaba recuperar una "chispa" para volver a desplegar su juego.
El ambiente de equipo y las semanas de entrenamiento y competición colectiva le permitieron, según relató, recuperar energía y confianza.
"Sabía que, en cuanto recuperara esa energía y esa chispa, el tenis volvería", afirmó.
De Miñaur alcanzó su primera final en Pekín tras la retirada del polaco Hubert Hurkacz (n.34), cuando ganaba por 6-4 y 3-2, después de una hora y once minutos sobre la pista dura de la central Diamond.
El australiano destacó que pudo imponer su juego desde el comienzo y atacar el servicio de Hurkacz, una de las principales armas de su adversario. También valoró haber mantenido la concentración cuando el polaco recortó su ventaja de 5-2 a 5-4 en la primera manga.
Antes de analizar su actuación, deseó una pronta recuperación a Hurkacz y expresó su esperanza de que pueda competir en Shanghái.
De Miñaur, segundo australiano finalista en Pekín después de Nick Kyrgios en 2017, disputará este martes su tercera final de la temporada ante el serbio Novak Djokovic (n.11) o el ruso Daniil Medvedev (n.6).
