El peruano se impuso de entrada al belga Zizou Bergs, 6-2 y 6-4, un jugador que venía de derrotarle hace dos semanas en el Masters 1.000 de Shangai.
Buse, que desde agosto no superaba la primera ronda de un torneo, se medirá contra el ruso Alexander Zverev, cuarto favorito, un partido que aseguró a EFE que afronta "como un reto".
"Pero también es bonito jugar en estas canchas y en este torneo tan espectacular, con las luces, el show. Esas cosas nos motivas para sacar lo mejor. Lo afrontaremos con humildad tenística, sabiendo que es un rival muy duro", señaló.
"Gane o pierda es un partido en el que voy a aprender bastante. Voy a salir a disfrutar", agregó.
El peruano se mostró encantado de la victoria, que consideró un premio al tenis que venía efectuando, pero que no se había traducido en resultados.
"Tuve muy buenas sensaciones, creo que sentía que estaba en una dinámica negativa, que venía trabajando bien y que los resultados eran una cuestión de tiempo", indicó.
Buse firmó su primer triunfo bajo techo, tras haber perdido dos partidos la pasada campaña y otros dos esta y aunque reconoció que prefiere otro tipo de superficies, como la arcilla, se mostró satisfecho de haber sabido adaptarse a esta dura.
"Es un tenis más rápido, aunque cada torneo es diferente", dijo el peruano.
Su nombre quedará como el primero de su país en firmar un triunfo en el Masters 1.000 de París, donde en 1994 Jaime Yzaga perdió en primera ronda contra el francés Arnaud Boetsch y diez años más tarde Luis Horna frente al también galo Cyril Saulnier.
Además, Buse consiguió, a la quinta, su primer triunfo en pista dura en un Masters 1.000.
