Tras más de dos horas de juego, el argentino se inclinó por 2-6, 6-3 y 7-5.
Rozó la victoria el argentino, que había brillado en el torneo con triunfos sobre el ruso Andrei Rublev y el australiano Alex de Miñaur, y que entró como un huracán en la pista 1 de la capital francesa barriendo de entrada a un rival de 25 años acostumbrado a perseverar en la cancha.
El australiano igualó la contienda con el segundo set y en el tercero, que parecía igualado, solo rompió el equilibrio cuando en el undécimo cedió Etcheverry su servicio y dejó libre el camino a su rival.
Una decepción para el jugador de 27 años que aspiraba a seguir los pasos de Diego Schwarzman, el último argentino en cuartos en el torneo bajo techo de París, en 2020.
A esas alturas, en una edición en la que los favoritos están cayendo, incluso estaba permitido soñar con igualar la gesta de David Nalbandian, el único argentino que levantó el trofeo tras derrotar en la final a Rafael Nadal hace ahora 19 años.
Etcheverry, que llegó al último Masters 1.000 del año tras seis derrotas consecutivas tras haber accedido a los octavos del Abierto de Estados Unidos, se va con la satisfacción de haber roto esa racha y de haber conseguido ante De Miñaur su primera victoria contra un top-10 en 21 intentos.
"Hay que mirar el vaso medio lleno. No venía demasiado bien y encontré un buen nivel nuevamente en este torneo. Ahora hay que seguir. Queda un torneo más, jugaré en Estocolmo", dijo a EFE el tenista.
El argentino aseguró que afrontará esa última cima "con sabor agridulce" tras la derrota en París, que reconoció que le provocó decepción.
"Estoy enfadado, triste, había arrancado bien el partido, estaba en un gran nivel y acabar perdiendo es duro", dijo el jugador, que achacó la derrota a "detalles", como no saber aprovechar las dos bolas de rotura que tuvo en el tercer set: "Terminó por costarme el partido".
Hijikata, primer tenista procedente de la fase previa que se mete en los cuartos de final en París, jugará por primera vez esa ronda en un Masters 1.000, lo que le propulsará dentro de los 60 mejores del mundo.
Su rival saldrá del duelo entre el italiano Lorenzo Musetti, verdugo del alemán Alexander Zverev, nuevo número 1 del mundo, y el francés Luca van Assche.
