La desesperación y el esfuerzo comunitario se conjugaron este fin de semana en la zona de Margariño, departamento de Boquerón, donde familias enteras intentaron proteger sus viviendas de la crecida del río Pilcomayo. En un video que los lugareños compartieron con ABC se los observa trasladando tierra en carretillas y a mano para levantar pequeñas defensas que impidan el avance del agua.
Las imágenes muestran cómo el predio de la vivienda se convertía en lodazales, mientras los afectados tuvieron que reforzar improvisados “diques” alrededor de sus casas. Con los pies hundidos en el barro, los pobladores buscaron contener el agua que rodeaba varias viviendas y amenazaba con ingresar a su interior.
La tarea se realizó con herramientas rudimentarias y sin maquinaria pesada, lo que evidenció la precariedad de las medidas adoptadas por el Gobierno ante una emergencia que se repite cada año.
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Recién hoy recibieron ayuda
Los pobladores señalan que la crecida del Pilcomayo los tomó nuevamente sin una respuesta oportuna de las autoridades, por lo que no les quedó otra alternativa que organizarse entre vecinos para proteger lo poco que tienen.
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Mientras las familias de Margariño permanecen en alerta, recién hoy apareció la ayuda de la Comisión Nacional de Regulación y Aprovechamiento Múltiple de la Cuenca del Río Pilcomayo (CNRP), dirigida por Darío Medina, a quien responsabilizaron de la situación en el video compartido.
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Recién hoy llevaron una retroexcavadora para improvisar la construcción de muros para proteger a las viviendas con apoyo de la Gobernación y la Secretaría de Emergencia Nacional, relató hoy Natalia Lovera, pobladora de Margariño.
Según los testimonios, el canal del Pilcomayo prácticamente dejó de existir en esta zona debido a la acumulación de sedimentos. “Cada vez se fue tapando todo con el sedimento que trae el río y prácticamente ya no hay más canal. Por esa razón estamos en esta situación. Ya está desbordando y hay al menos viviendas que están siendo abandonadas. Otras varias están en peligro”, resaltó Lovera, quien pidió la construcción urgente de muros de contención para evitar mayores daños.

