La evolución durante 2026 mantuvo esa tendencia positiva, aunque con algunos movimientos de corto plazo. En enero de 2026 las RIN alcanzaron US$ 10.961,3 millones y luego subieron hasta US$ 11.719,6 millones en marzo, el nivel más alto de la serie presentada. Frente a enero de 2025, ese pico representó un aumento de US$ 1.867,9 millones, equivalente a 19,0%. Posteriormente, el saldo descendió a US$ 11.520,6 millones en abril y a US$ 11.460,0 millones en mayo. A los últimos datos de junio de 2026, las reservas se ubicaron en US$ 11.459,8 millones, prácticamente sin cambios frente al cierre de mayo. Aun así, en comparación con enero de 2025, el aumento acumulado fue de US$ 1.608,1 millones, equivalente a 16,3%.
El componente en dólares continuó siendo el principal sostén de las reservas. En enero de 2025, los activos en dólares sumaban US$ 8.612,2 millones, equivalentes a 87,4% del saldo total. Para diciembre de 2025 ascendieron a US$ 9.112,6 millones, con una expansión de US$ 500,5 millones, o 5,8%. A junio de 2026 este componente llegó a US$ 9.484,0 millones, lo que representa un incremento de US$ 871,8 millones frente a enero de 2025, equivalente a 10,1%. Su participación dentro del total se ubicó en torno a 82,8%, todavía dominante, aunque menor que al inicio de la serie debido al crecimiento de otros componentes.
Dentro de las divisas también se observa una recomposición entre disponibilidades a la vista y colocaciones a plazo. Los depósitos en dólares a la vista pasaron de US$ 1.518,3 millones en enero de 2025 a US$ 1.502,7 millones a junio de 2026, con una baja de US$ 15,6 millones, equivalente a 1,0%. En cambio, los depósitos en dólares a plazo aumentaron de US$ 7.093,8 millones a US$ 7.981,2 millones en el mismo periodo. Esto significó una expansión de US$ 887,4 millones, equivalente a 12,5%, y explica buena parte del crecimiento del bloque de divisas.
El oro mostró una evolución destacada, aunque con mayor volatilidad. En enero de 2025 las tenencias se ubicaban en US$ 741,1 millones; para diciembre de ese año subieron a US$ 1.143,3 millones, con un aumento de US$ 402,2 millones, equivalente a 54,3%. En febrero de 2026 alcanzaron US$ 1.361,5 millones, el máximo de la serie. Luego descendieron a US$ 1.206,5 millones en mayo y a US$ 1.093,6 millones a los últimos datos de junio. Pese a esa corrección, el nivel todavía superaba en US$ 352,6 millones al de enero de 2025, con una variación acumulada de 47,6%.
Los otros activos de reserva también ganaron peso. El rubro “otros” pasó de US$ 497,1 millones en enero de 2025 a US$ 740,2 millones en diciembre, con un aumento de US$ 243,1 millones, equivalente a 48,9%. A junio de este año alcanzó US$ 868,6 millones, lo que supone una expansión de US$ 371,5 millones frente al inicio de la serie y un crecimiento relativo de 74,7%.
A modo de remarcar, las estadísticas del Banco Central del Paraguay muestran que Paraguay sostuvo un nivel elevado de reservas internacionales, con un crecimiento acumulado importante desde enero de 2025. La fortaleza del componente en dólares, el aumento de las colocaciones a plazo, la valorización acumulada del oro y el mayor peso de otros activos de reserva explican la mejora del saldo total. La leve moderación posterior al pico de marzo de 2026 no altera la lectura principal: las RIN permanecen por encima de US$ 11.400 millones y continúan siendo un respaldo relevante para la estabilidad externa y financiera del país.
*Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones
