Las avenidas Pettirossi y Rodríguez Francia se muestran soleadas, con mínima circulación vehicular y de personas. Los escasos comercios abiertos son del rubro de alimentos y bebidas. Carnicerías y verdulerías ofrecen a los pocos compradores que circulando cortes de carne vacuna, ovina y porcina, además de sus derivados.
El transporte público escasea y, pese a los pedidos de las autoridades sanitarias y del rubro, algunas líneas suben a pasajeros más allá de los límites permitidos. Una usuaria comentó que aguardó más de dos horas algún bus que la llevara hacia la zona de la Terminal de Ómnibus.
Solo algunos locales siguen abiertos en el Mercado 4. Los pasillos que habitualmente se ven colmados de compradores y oferentes se ven en pleno Jueves Santo en calma. Ningún puesto de servicio abrió sus puertas, y los que quedan esperan al menos alcanzar un par de ventas para volver después a sus hogares con la esperanza de retornar el sábado y vender mejor.