Un surfista del pop-rock

La música en el hogar de los Drexler, en Uruguay, era un factor omnipresente. Así Diego, el más pequeño de los hermanos creció entre los vinilos de su padre y los acordes que emanaban de los instrumentos de Jorge y Daniel, mayores que él, pero buscó su propia voz y la encontró entre el pop y el rock.

Gustavo Luque, Diego Drexler y Karim Manzur, en el concierto que ofreció el uruguayo el pasado jueves en el local Spin The Black Mango.
Gustavo Luque, Diego Drexler y Karim Manzur, en el concierto que ofreció el uruguayo el pasado jueves en el local Spin The Black Mango.Archivo, ABC Color

El músico uruguayo estuvo por Paraguay la semana pasada para participar del Entrenamiento de Creadores Musicales, organizado por Autores Paraguayos Asociados. En su calidad de secretario general de la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu), ofreció una charla sobre los derechos de autor.

El artista aprovechó también la ocasión para presentar su segundo disco solista “Pampero”, en dos conciertos en los locales Spin The Black Mango y Drácena.

Una vida muy musical

PUBLICIDAD

Hoy día Diego ya tiene cosechada una larga carrera entre el pop y el rock, que inició profesionalmente con el grupo Cursi. Pero la actualidad lo encuentra desarrollando su faceta solista.

La “inercia” fue lo que hizo que Diego se sumerja en la música, según contó a ABC Color. La flauta fue su primer acercamiento a un instrumento, pero entre la indecisión primó el fútbol con los amigos en las calles de su Uruguay natal. “Obviamente en mi casa había mucha vida musical, era el centro de reunión de mis amigos porque pasaban cosas que en otras casas no pasaban, como los ensayos”, recordó Diego. Así se fueron colando por sus oídos música de los Beatles, The Who, Elvis Presley, hasta el jazz y lo clásico.

Pero fue gracias a Daniel (quien empezó a dar clases de guitarra) que nuevamente volvió a estudiar. Pero no sería la guitarra con la que de el puntapié inicial en una banda, sino con el bajo, ya que Jorge le expresó que ya había “muchos guitarristas eléctricos”.

Así Diego se empezó a vincular con su generación ya como bajista, y en 1997 nació Cursi. Con sus influencias como Depeche Mode, INXS, los Beatles, él empezó a transitar un camino más rockero. Gracias esa banda también pudo visitar Paraguay en 2003 y 2008.

Llegaron a lanzar siete discos, saliendo el último en 2012, pero llegó el fin por problemas personales de un integrante.

En un momento reflexivo, entonces, se dio cuenta de lo que él podría ser sin música en su vida. “Tuve como una especie de imagen de mi vida sin música, sin ese motor vital y ví algo muy feo, me vi siendo alguien que no quería ser y me dí cuenta que la elección de querer hacer música o no ya me trascendía, y empecé a componer”. Entonces para él su etapa solista sería como “empezar de nuevo”.

Diego Drexler durante la charla exclusiva que tuvo con ABC Color.

Etapa solista

En el momento en que se encontraba, se planteó que debía “animarse a hacer un disco solista”, así nació un álbum denominado justamente “De nuevo”, como en concordancia con lo que también atravesaba en su vida, ya que venía de terminar con su banda y de ser padre por primera vez (2013).

Asimismo el proceso de grabación de este disco fue para él como “una especie de depuración interior”. “Lo grabé en el fondo de mi casa, de manera muy cruda, con poca instrumentación, es como que tenía que parirlo así”, señaló.

En ese momento Diego sintió la verdadera libertad de poder tocar como solista, ya que podía por ejemplo girar y presentarse con diferentes músicos. Entre 2015 y 2016 presentó dicho álbum, llegando con él nuevamente a Paraguay. Luego grabó “Ludique”, junto a Mariana Lucía, Queyi, Ariel Migliorelli y Nico Constantin, y en 2018 sacó un EP con el grupo Los Travelin’ Irvins.

La bendición del pampero

Pero esa purificación interior de la que hablaba Diego, seguía marcando el camino de su faceta solista, tal es así que su segundo trabajo llamado “Pampero” está asociado a esa idea. “El pampero es un viento, es un fenómeno climático que nace en el Polo Sur y al atravesar la cordillera bien al Sur y la Pampa, se seca. Entonces es un viento que limpia en Uruguay, es como algo que tiene que ver con la limpieza interior y el optimismo, como ir hacia un lado”, explicó.

Ese viento representa para él también como una energía positiva. “En Uruguay cuando está totalmente nublado, pesado, húmedo, aparece el pampero y en dos horas queda todo despejado, y eso es como la metáfora de encontrar una salida a algo que te tiene trancado”, añadió.

Pero por otro lado habló de lo que plantea en la canción “Pampero”, ya que este viento, en la región donde vive, La Paloma, “es el viento que esperamos para que haya surf, entonces es como una bendición climática porque va a traer esa ola que uno quiere surfear”, afirmó.

Para este disco, que lo toma en un tramo de su vida donde se siente con “más seguridad” respecto a su carrera solista, y coincidentemente también con la paternidad, ya que ahora tiene dos hijos, Diego contó orgulloso que pudo trabajar con nombres como Juan Carlos López, “uno de los payadores más importantes de Uruguay”, y con Fernando Valverde, “un poeta español muy importante”.

Así también recordó cómo su primer álbum nació totalmente de manera visceral, en cambio “Pampero” fue más pensado en cuanto al lugar hacia donde debía ser llevado, desde el concepto hasta la incorporación de sintetizadores. “Hay como un abanico de sonidos de sintetizador inspirados en los sonidos de los ‘synths’ de los 70, como Bowie o Zeppelin, eso le da un sonido más pop, más retro”, calificó.

El músico y compositor uruguayo en la portada de su álbum "Pampero".

Uruguay: una orgía musical

Al ser consultado sobre la escena musical de su país, Drexler resaltó que Uruguay “es un semillero constante de increíbles músicos, creadores y compositores, y hay muchísimo movimiento, mucho más de lo que tiene capacidad de consumir el mercado por la dimensión de su mercado”. Diego reafirmó que “Uruguay es una locura, en cada cuadra hay un proyecto musical, es una gran orgía musical”, expresó entre risas.

Además, recordó el legado de artistas como Eduardo Mateo, Fernando Cabrera o Jaime Ros, grandes referentes de la música de su país. Pero también subrayó a músicos que en la actualidad presentan propuestas destacadas como Franny Glass, Sebastián Casafúa, Florencia Núñez, Papina De Palma, Mariana Lucía, Mandrake y los Druidas, Los Hermanos Láser. “Puedo seguir y no parar”, exclamó.

El capítulo Agadu

“Es muy difícil vivir de la música pero sin duda si cobrás tus derechos se te puede hacer un poco más fácil”, aceptó también el artista al tiempo de hablar sobre su trabajo en Agadu, donde es secretario general desde 2017.

“Yo me empecé a preocupar por el derecho de autor con 25 años, cuando tenía una banda y esa banda empezó a sonar en la radio y me dí cuenta que podía cobrar derechos con los cuales podía vivir, me podía dedicar a vivir de la música, que era una cosa impensable”, apuntó.

Poder usufructuar el cobro de regalías por los derechos de una canción, al decir del músico, “es el estímulo para que te esfuerces en hacer mejor las cosas, porque sabés que si hacés un buen disco del cual vas a estar orgulloso artísticamente, también sabés que si ese disco suena y te permite tocar va a ser tu sustento para que vos y tu familia puedan vivir. Entonces empezás a tomarlo con respeto, es un trabajo y es el salario del creador. Algunos les dejan apartamentos o propiedades, nosotros les dejamos canciones a nuestros hijos. Y cuando hay reconocimiento a ese funcionamiento, tanto de la sociedad hacia los músicos y hacia las entidades de gestión empiezan a funcionar un poco mejor las cosas”, consideró.

Acerca de los trabajos de gestión en las instituciones, afirmó que siempre hay cosas que mejorar. Sobre su reciente experiencia en APA, expresó su sorpresa por el hecho de que a las conferencias hayan asistido “casi 100 músicos jóvenes de todo Paraguay”, porque “ese es el semillero y el futuro para la sociedad de autores del país”.

Finalmente, precisó que una de las cosas más importantes en las que hay que trabajar es en la “alfabetización digital”. “Hoy la ventana al mundo es a través de las plataformas digitales; dos tercios del mercado discográfico en América ya es digital”, reconoció.

Este sistema, que “es relativamente nuevo”, aceptó, “va a ser cada vez más importante”. “Es un cambio muy potente y el músico se tiene que empoderar en eso”. En su experiencia personal, contó que “Pampero” está en plataformas digitales pero en el futuro editará un libro acerca de dicho trabajo. “No voy a editar un disco físico. Los medios cambian, el soporte cambia, la música es la misma”, finalizó.

Diego Drexler durante uno de sus shows en Uruguay.

victoria.martinez@abc.com.py

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD