“En el mundo hay solo dos compañías que hacen ballet clásico sobre hielo”, indicó González, representante de la agrupación para América Latina. Recordó que anteriormente el ballet realizó exitosas presentaciones en diferentes ciudades del mundo y de la región como Bogotá, Buenos Aires, San José de Costa Rica, entre otras.
“Son 40 artistas en escena presentando “El lago de los cisnes”. Lo más increíble es que va a ser hielo en un teatro”, detalló, al tiempo de señalar que en los próximos días las entradas saldrán a la venta a través de la Red UTS.
“También queremos hacer funciones en Encarnación y Ciudad del Este”, agregó Katty Ortega, quien se encuentra acompañando localmente la presentación.
González destacó que el arribo de esta compañía se dará en el marco de su gira por Sudamérica, que incluirá a Colombia, Ecuador, Perú, Argentina y Uruguay.
También señaló que montar un espectáculo como este implica un gran despliegue ya que se utilizan equipos de última tecnología para convertir los escenarios en pistas de hielo, que se mantienen a -15 ºC, sin dañar la infraestructura del teatro; además de la escenografía y los vestuarios utilizados en escena.
Agregó que la llegada a Paraguay se da a través de una iniciativa propia de la productora Show Arts, que representa al ballet hace varios años en Latinoamérica.
“Hemos hecho varias giras por América Latina, principalmente concentrados en Centroamérica: Costa Rica, Panamá, El Salvador, y luego Colombia, Venezuela y Ecuador como nuestro eje central. El año pasado hicimos una gira en Chile y en Argentina y nos decía todo el mundo ‘les falta Paraguay y Uruguay”. Y aquí estamos”, explicó.
En cuanto a los sectores, indicó que dividieron el teatro en tres partes. Las entradas para los asientos de adelante costarán G. 400.000, el centro de la platea G. 300.000 y hacia atrás, G. 200.000.
El ballet fue creado en el año 1967 por el coreógrafo Konstantin Boyarsky, un sucesor de la tradición de la escuela de ballet clásico de San Petersburgo. La agrupación actualmente está encabezada por el director artístico Konstantin Rassadin, exsolista del ballet Mariinsky, excompañero de Rudolf Nuriev y también ha compartido escenario con Mikhail Baryshnikov y Natalia Makarova.
La dirección musical está a cargo de Leo Korkhin, cofundador del ballet y exdirector de la Orquesta Sinfónica Académica de San Petersburgo.
