El artista italiano llegó por primera vez a Paraguay en el marco de la segunda Bienal Internacional de Asunción (BIA) y aseguró que quedó sorprendido por el clima de gran entusiasmo que encontró a la hora de montar su trabajo.
Bernardini destacó la propiedad que tiene la fibra óptica para cristalizar la luz de forma física, lo que le permite crear estructuras que desafían la percepción en un determinado espacio, como si se tratase de un diseño mental.
Si bien en sus inicios fue pintor y diseñador, Bernardini comentó que decidió explorar más allá de los límites que le planteaba el lienzo y se abocó a la escultura. Desde 1996 se dedica a trabajar con acero inoxidable y fibra óptica, presentando sus instalaciones en diversas ciudades del mundo como Berlín, Amsterdam, Río de Janeiro y Nueva York.
Mencionó que si bien la fibra óptica es muy utilizada en las telecomunicaciones, este material es poco aprovechado en el arte. No obstante, asegura que a diferencia de las instalaciones con láser, neón o leds, este hilo conductor de la luz requiere de conocimientos de escultura para poder modelar las formas.
“Como artista preferí utilizar la fibra óptica de un modo diverso, porque creo que en el arte siempre es importante la experimentación y la innovación”, agregó.
Señaló que si bien el intervenir un espacio nuevo o desconocido genera cierta dificultad al artista, Bernardini mencionó que el desafío que tuvo en Asunción fue el de trabajar con una edificación de carácter patrimonial, por lo que se requerían de ciertos cuidados a la hora de montar la obra.
Bernardini también destacó que la instalación se permite al espectador poder entrar en el espacio de la obra y sentirse parte de ella. En este sentido, subrayó que son distintas las interacciones que se generan entre el público y la obra.
Durante su paso de cinco días por Paraguay, el artista visual también tuvo la posibilidad de compartir una charla con los estudiantes de la Universidad Politécnica y Artística del Paraguay (UPAP), desarrollada en el marco del aniversario de dicha institución educativa. La obra podrá ser vista hasta el próximo 30 de octubre, en el Centro Cultural Villa San Juan, ubicado sobre la avenida Mariscal López y Mayor Bullo.
