“Como casi todas las artesanías populares desarrolladas durante la colonia, dice Ticio Escobar, la realizada sobre cuero surge en gran parte de los “talleres de oficio”. En las misiones, la práctica del guadamecí parece haber tenido un sentido suntuario ligado a la pompa religiosa; Baguet y Hopkins se refieren a los cueros dorados de los sillones misioneros. Es natural que el trabajo sobre cuero, de origen español y clara influencia morisca, haya prosperado en una región, en donde el desarrollo colonial de la ganadería había llevado a hacer del cuero un material usado cotidianamente. Esta artesanía quedó prácticamente extinguida durante la Guerra de la Triple Alianza, y hoy solo se encuentran remedos
aislados sin ningún carácter popular; aunque el repujado practicado en Atyrá mantiene una ornamentación fitomorfa.
19 de octubre de 2012 - 22:10
El cuero repujado con sus variados motivos
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