Kostia fue el creador del legendario Versomi, cuartetas en las que desplegaba toda su fina ironía y que eran muy festejadas por el público. Ahora llega en una edición especial con dibujos de Nicodemus Espinosa, con textos recopilados de aquel libro póstumo denominado “Comentarios ligeros y desprolijos”, publicado en 1985 por la Editorial Histórica, de Alfredo Seiferheld.
Isaac Kostianovsky, periodista y escritor, nació en Gallipoli, Ucrania, el 2 de noviembre de 1911. Llegó al Paraguay con sus padres, José Kostianovsky y Olga Berenstan, en la década de los años 10.
Desde muy joven hizo periodismo en diarios, semanarios y revistas locales, o dirigiendo periódicos estudiantiles. A partir del quincenario Claridad, nacido en 1931 en Villarrica, la vida de Kostia quedó atada a múltiples quehaceres, donde el afán cultural alternaba con el comercio y las más diversas labores, recursos todos para un pasar digno.
Isaac Kostianovsky falleció en Asunción el 16 de diciembre de 1981. Su gran amigo José-Luis Appleyard dijo poco después de su muerte que Kostia había desempeñado “con jerarquía el papel de primer actor” en el periodismo paraguayo.
Por su parte, su editor póstumo, Alfredo Seiferheld, apuntó: “Me atrevería a afirmar que en el Paraguay existió un periodismo antes y otro diferente después de él”.
Otra gran escritora y compañera de redacción de Kostia, Ana Iris Chaves de Ferreiro, lo calificó como “el poeta de pequeños y grandes temas”.
Vendrá luego “Creolina”, revista de efímera existencia como el gobierno de febrero de 1936, en cuya época vio la luz; le seguirán “El Día” y “Ñande”, para desembocar, finalmente en el vespertino Última Hora, que en 1973 Kostia ayudó a fundar junto al coronel Pablo Rojas.
La Colección Grandes Humoristas Paraguayos publicó los siguientes libros: Botti, de Fiorello Botti; Caló, de Carlos Sosa; Helio Vera; Nico, de Nicodemus Espinosa y Goiriz.
