Domínguez contribuyó a configurar la identidad nacional y eso se despliega en el libro con su biografía, que fue escrito por Sergio Cáceres Mercado y aparecerá con el ejemplar de nuestro diario mañana, domingo, como décimo volumen de la Colección Gente que hizo Historia, de El Lector y ABC Color. El autor de la obra habla aquí sobre Domínguez.
–¿Ayudó Domínguez a configurar la identidad nacional a comienzos del siglo XX?
–Sin duda. Domínguez forma parte de los que escribieron el relato histórico que marcó la identidad nacional, pues en ese periodo se dio forma a los cimientos que ahora se aceptan como inamovibles en la conciencia histórica de los paraguayos.
–¿Quiénes más estuvieron en esa tarea?
–Blas Garay, Juan E. O’Leary, Fulgencio R. Moreno, Moisés Bertoni, Ignacio A. Pane, Cecilio Báez y varios más. Manuel Domínguez conformó una generación de historiadores y escritores, que bien o mal contribuyeron a la construcción de la identidad nacional. Revisar sus ideas es tarea nuestra.
–¿Cuáles fueron sus principales contribuciones como historiador?
–En aquella época, Blas Garay había hecho las primeras contribuciones científicas a nuestra historia. Sin embargo, no estaba exento de errores. Domínguez demostró que fue Juan de Salazar el fundador de Asunción y no Domingo Martínez de Irala, como lo había afirmado Garay. Y menos aún Juan de Ayolas, como otro lo diría más tarde.
–¿Qué otros aportes hizo Domínguez en ese sentido?
–Encontró que Alejo García fue el primer europeo en explorar lo que luego sería el Paraguay y no Sebastián Gaboto. Además, respecto al Paraguay y al Chaco tiene innumerables contribuciones, así como sobre otras épocas de nuestra historia.
–¿Y fueron bien recibidos o criticados?
–La época de Domínguez fue de mucha crítica y mucho debate.
