“Son pinceladas sobre la vida y la literatura de Cortázar”, dijo a Efe Liliana Piñeiro, directora ejecutiva de la Casa Nacional del Bicentenario, donde podrá verse la muestra hasta finales de setiembre.
“Es una síntesis biográfica cruzada por los libros que escribió”, afirmó Piñeiro al describir la exposición, coproducida por el Ministerio de Cultura argentino y Tecnópolis. Entre esos cruces entre realidad y ficción, los cambios de escenario son esenciales, subrayó Piñeiro.
“Fue una persona que vivió en un país casi la mitad de su vida y luego en otro y en su literatura el pasaje está permanentemente presente, como arquitectura. Muchos cuentos comienzan en un lugar y luego hay un pasaje que los lleva a otro”, detalló.
Del material seleccionado para la exposición, destacan las fotografías del genial escritor argentino realizadas por prestigiosos fotógrafos como Sara Faccio, Manja Offerhaus, Alicia D’Amico y Dani Yako. Además, los visitantes pueden escuchar la voz del autor de “Rayuela” leyendo fragmentos de sus textos intercalada con la música que él amaba, en especial piezas de jazz.
“Nuestra intención es recordarlo, homenajearlo y ver si prendemos una mecha para que los que no lo han conocido se animen a leerlo y los demás a reeleerlo”, agregó la responsable de la institución.
Para Piñeiro, la literatura de Cortázar sigue teniendo gran vigencia en el siglo XXI y ha dejado una gran huella en el imaginario argentino. A su juicio, a pesar de haber vivido tantos años fuera de Argentina, Cortázar “siempre escribió como un porteño” y “Rayuela” “ofrece una mirada de París como la miraría un porteño”.
Piñeiro remarcó también que pese a la distancia geográfica y su integración en la sociedad francesa, el escritor mantuvo también un compromiso político durante la última dictadura argentina (1976-1983).
La exposición forma parte del Año Cortázar 2014, organizado por elGobierno para brindar homenaje al escritor con motivo del centenario de su nacimiento en Bruselas el 26 de 1914 y el trigésimo aniversario de su muerte, ocurrida en París el 12 de febrero de 1984.
