El autor de este texto nos presenta una historia contextualizada de la existencia del faraón, en una era y un mundo lleno de misterios que apasionan todavía en nuestra era a los investigadores y especialistas en egiptología, toda una disciplina creada para analizar esa nación tan llamativa.
En 1997, la momia de Ramsés fue analizada en Alemania. Los especialistas determinaron varias cosas tras las pericias realizadas en aquel cuerpo, que más de tres mil años después aún permitía advertir con claridad al hombre. Una de ellas es que el gran faraón murió muy anciano; que padecía de esclerosis; que su nariz era curva y muy pronunciada, con la punta hacia abajo semejando al pico de un águila.
