Dieciocho bailarines paraguayos que se destacan por sus carreras tanto en el exterior como en nuestro país deleitaron con danza clásica y contemporánea.
Con un fragmento de la poderosa obra “Carmen”, la bailarina Agustina Torres tuvo la responsabilidad de abrir el show, y marcar desde el inicio la calidad con la que continuaría la gala. Con movimientos llenos de energía y bien pulcros, así como con la sensualidad correspondiente, Torres se llevó la primera ovación. Las “cigarreras” Alba Granados, Jazmín Florentín y Araceli González completaron el cuadro, con mucha desenvoltura.
Continuó con “Raymonda” que incluyó variaciones a cargo de Gabriela Rolón, Lucía Grau y Macarena Vallejo. Hermosas líneas y desplazamientos precisos hicieron que las tres sean aclamadas. Seguidamente Alejandra Acosta, con excelencia presentó una variación de “Diana y Acteón”, y luego Torres junto a Hugo Vargas encantaron con un el pas de deux “Llamas de París”. Esta primera parte culminó con un dúo de “Espartaco”, a cargo de Tatiana Mersán y Hugo Rojas, quienes ofrecieron, de manera impecable, uno de los bailes con más carga emotiva de la noche. La técnica sumada al dramatismo llegó al público, que aclamó a la pareja.
La segunda parte se volcó al estilo contemporáneo, donde se pudieron ver propuestas muy originales y que, a la vez, dejó ver la versatilidad de los artistas, al pasar del estructurado baile clásico al desenfado del contemporáneo. Gabriela Flecha y Juan José Núñez impresionaron a la platea con la agilidad derrochada en “Aguas primaverales”, que dio pasó a una genial intervención de Marcelo Ortiz en “A solo for Diego”, que bailó con gracia y soltura.
“A solas” presentó Verónica Bozzano, dando una muy buena demostración de la elasticidad a la que el cuerpo puede llegar con trabajo, e imprimió asimismo emotividad a su presentación. Seguidamente Rojas confirmó con “El llamado del tambor” tener un genial dominio del cuerpo pues, al ritmo de la percusión, movió cada articulación con suma plasticidad. Luego, para el cuadro “37 grados”, Bozzano y Luis Gavilán danzaron al ritmo del “Verano” de “Las cuatro estaciones” de Vivaldi, mostrando una propuesta interesante, con figuras llamativas que exigían agilidad y equilibrio.
La recta final se daba con “Dibujándote”, interpretado por Mersán y Rojas, donde sacaron a relucir la fuerza corporal de ambos. Después, Marcelo Agüero y Benjamín Aseretto encantaron con “Odisea en el aire”, donde con saltos y giros sin vacilar, encantaron a la gente. Un original recuento de fragmentos de todas las coreografías presentadas, pero adaptadas al ritmo “Rolling in the deep” marcó el cierre.
Un show muy bien cuidado, desde las coreografías, la escenografía, las luces, la música y la agilidad entre danzas. Es loable además la intención de mostrar al público quiénes son nuestros bailarines que nos representan con sobrado talento tanto en Paraguay como en otros puntos del mundo.
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