Una tucán llamada Tieta tenía que hacer malabarismos para poder comer, pues la parte superior del pico se la habían arrancado. Con la ayuda de una impresora 3D, el animal se puede alimentar nuevamente con normalidad, publica el portal BBC Mundo.
La tucán fue rescatada de una feria de venta ilegal de animales silvestres, en Río de Janeiro. El nuevo pico le fue implantado el 27 de julio en São Paulo. Mide poco más de 4 centímetros, pesa unos 4 gramos, y fue impreso en dos horas, aunque el trabajo de producción llevó unos tres meses. La cirugía fue de alto riesgo, pues tuvieron que anestesiar completamente al ave que pesa 300 gramos.
