Trotamundos de multidisciplinas

Deportista multifacético jugó fútbol (a nivel profesional), voleibol, hándbol, básquetbol y compitió también en el atletismo. Poco conocido en el ambiente, Robert Fiorio Aguilar, quien reside en la ciudad española de Granada hace 28 años. A continuación, la historia de un fenómeno y su trote impresionante que abarca una multidisciplina.

Trotamundos  de multidisciplinas
Trotamundos de multidisciplinasArchivo, ABC Color

Robert Fiorio Aguilar nació en Asunción el 7 de setiembre de 1959, hijo de don Horacio y doña Angélica, un verdadero trotamundos del fútbol, hoy radicado en Granada, España.

En la rica charla virtual que tuvimos nos remontamos a sus inicios detrás del balón, aterrizamos en la Escuela de fútbol del Salesianito, donde rápidamente, Luis Benítez Chilavert, técnico de las Inferiores de Cerro Porteño, se fija en el zaguero central que marcaba una gran diferencia: ágil en el juego aéreo y fuerte para la marca. Fiorio ficha por el Ciclón, es figura y capitán en la División Cadete luego en la Infantil. Posteriormente cruza la vereda y ficha por Sol de América, donde su carrera sufre un parate por una desavenencia con un directivo, incluso estuvo preseleccionado para el segundo Campeonato Mundial Juvenil disputado en Japón. Pero a raíz del problema con el dirigente es desafectado de dicho operativo. Le pesó tanto este inconveniente que experimentó en su momento y decide colgar los botines y estudiar, se inclina por la carrera de Arquitectura y en horas de la noche su actividad se repartía en practicar voleibol en un gran nivel jugando para el Deportivo Sajonia, Cruz del Sur y el Deportivo Colón. Fue varias veces seleccionado por Paraguay, y en la disciplina de hándball defendió los colores de Don Bosco y campeón con la Selección de Caaguazú. También incursionó en el fútbol de salón, también por Don Bosco.

En los Juegos Universitarios jugó por la Faculta de Arquitectura, participó en varias disciplinas, como fútbol de campo, básquetbol, fútbol de salón y voleibol, que pasó a ser su deporte favorito. Cierto día, un tío oriundo de la ciudad de Nueva Italia lo lleva a jugar en la Liga local, en el Club 30 de Agosto de Yukyty, el equipo de su familia, su buena actuación lo llevó a jugar por la selección local en el Interligas, luego como refuerzo de la Liga Central donde se consagra campeón en la entonces Cuarta Región del Interligas. Un empresario argentino que lo vio en la Liga Central lo tienta para fichar por Racing de Avellaneda en el 84 estando en la Categoría B, hace muy buenos partidos en su paso por la Academia, compartiendo vestuario con figuras de la talla de Miguel Ángel Brindisi, el “Cholo” Pavón, en un equipo con muchos nombres, un equipazo a decir de nuestro entrevistado. La continuidad no se da por culpa de un empresario que ni quiere mencionar su nombre por que este pidió mucha plata a sus espaldas y esta situación genero el enojo de Robert y pega la vuela a sus pagos.

Luego lo llaman desde Tuyucuá en ese momento bajo la dirección técnica de don Sergio Markarián, el mismo había recomendado su contratación, una muy buena temporada cumplió con Libertad donde compartió vestuario con Ramón Ángel Hicks, Juan Bautista Torales, Rolando López, “Chita” Giménez y Pedro Báez ente otros. El año siguiente, don Taní Domínguez consigue llevarlo a Guaraní y ahí no tuvo lugar, los centrales inamovibles fueron Isidro Sandoval y Luis Neri Caballero, quienes jamás dejaron el puesto. Tres meses esperó y la posibilidad nunca llegó, entonces nuestro multifacético atleta vuelve a la disciplina que siempre le apasionó, el voleibol y el hándball, incluso juega por la selección de nuestro país torneos internacionales en los que el aporte de Fiorio fue de mucha valía, En el balonmano para sumar conquistas se consagró campeón con el seleccionado de Caaguazú. Así las cosas, el fútbol golpea otra vez su puerta, desde Chaco República Argentina, el propio presidente del club Chaco For Ever, don Osvaldo Diez lo suma al plantel chaqueño desde el año 86 y fue gran protagonista ascendiendo con el Albinegro y el derecho a jugar el Nacional del fútbol argentino. Rodolfo Motta dirigió aquel equipo, en el que Robert mostró su mejor versión jugando casi todos los partidos de titular. Después de esa campaña firma un precontrato con el Españyol de Barcelona y un impedimento el la rodilla hizo que no prosperara su contratación.

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El tren tenía muchas estaciones aún para Fiorio, el vagón del fútbol lo lleva al circuito de ascenso,

Cerro Corá de Campo Grande con Óscar Paulín como técnico ganan el campeonato y el derecho de jugar en la Categoría de Honor, posterior a ese logro aterrizó en Sudáfrica, luego Yugoslavia hasta que decide colgar los botines.

Se radicó en España donde estudia y se recibió de entrenador y preparador físico experto universitario en entrenamientos personales, en nutrición deportiva y recuperación de lesiones.

Su 1.87 de estatura y 83 kilos dedican a su propio gimnasio en la cuidad de Granada por cierto con un muy buen pasar.

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Anécdota inolvidable

En el periplo inmenso que tuvo hay miles de anécdotas y comparte con nosotros una que nunca olvida. “Estando en Argentina teníamos un jugador que acostumbraba a tomar aspirina con café antes de los partidos en invierno. Y un día llegamos al estadio estábamos calentando y sale este diciendo que no podía jugar si no tomaba la aspirina y estábamos como locos para conseguirlo. A mí se me ocurrió cortar un pedazo de tiza y le dije que era una que se tomaban en el ejército y se lo tomó, ese día jugó uno de sus mejores partidos (risa) y ya después me pedía siempre que le diera esa aspirina (otra risa), fue jugando por Racing”.

Cuando insistimos saber quién fue, Robert respondió “fue delantero pero por respeto a él no puedo decir su nombre ya falleció, solía hacer pareja con el “Cholo” Pavón. Era un fenómeno y la alegría del vestuario... muy querido en el equipo y en toda Argentina”.

@GerardFigue730

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