Crisis forense: vacas tienen más rastreo genético que los humanos desaparecidos en Paraguay

Mano sostiene un cartel rojo que dice 'SE BUSCA', fondo blanco con la foto de un niño sonriendo.
Difusión de afiche para localizar a niño desaparecidoCaptura de vídeo institucional

El doctor Pablo Lemir alertó que el país carece de leyes y bases de datos de ADN para identificar cadáveres o personas desaparecidas. Reveló que la Morgue Judicial opera en una casa prestada, sin sedes en el interior y con un atraso tecnológico que nos estanca en la época de la Segunda Guerra Mundial.

La medicina legal en Paraguay se encuentra en un estado de abandono crítico y con un retraso tecnológico. El doctor Pablo Lemir, director de Medicina Legal del Ministerio Público, desnudó la cruda realidad del sector y lanzó críticas al sistema debido a la falta de voluntad política y legislativa.

Sostuvo que en nuestro país, hasta las vacas cuentan con una mejor trazabilidad genética que los seres humanos. Detalló que en otros países de la región, cuando una persona desaparece, se deja un registro de ADN de algún familiar, para que, en el caso de encontrar algún cuerpo, se realiza el cruce de datos y hacer algún match o no.

El experto explicó que hasta ahora no exite un marco legal que regule y proteja una base de datos de ADN humano, mientras el sector ganadero dispone de registros avanzados de registro de ADN, porque los animales no requieren resguardo constitucional. Sin esta ley, identificar los cuerpos que ingresan como “NN” a la morgue es una misión casi imposible.

El médico recordó que tras la tragedia del supermercado Ycuá Bolaños quedaron restos humanos que jamás pudieron ser identificados porque el ADN viable ya no existía o no había contra qué contrastarlo. Esta realidad se repite con las víctimas de la dictadura de Alfredo Stroessner, cuyos algunos perfiles tuvieron que ser analizados en Argentina ante la inutilidad del sistema local.

Actualmente, el panorama no es distinto para los casos del siglo XXI. En los depósitos forenses descansan cerca de 30 esqueletos cuya identidad se desconoce por completo.

Los recientes hallazgos de dos restos óseos en el arroyo Lambaré, que inicialmente se sospechó correspondían a los militares desaparecidos en la zona, evidencian la falla del sistema. Al confirmarse que eran personas ancianas, los investigadores se encontrarn con una traba. Se puede extraer el ADN, pero no sirve de nada porque no existe un banco de datos de familiares de desaparecidos donde buscar una coincidencia.

Dr. Pablo Lemir. Clínica forense del Ministerio Público.
Dr. Pablo Lemir. Clínica forense del Ministerio Público.

Sin datos criminales ni tecnología básica

Paraguay tampoco cuenta con una base de datos genética criminal, aquella herramienta básica que permite cotejar el ADN hallado en la escena de un crimen con el perfil de los delincuentes.

La legislación local debe definir si estas muestras se tomarían a sospechosos, imputados o condenados, y si el control quedará a cargo de la Fiscalía o de Criminalística de la Policía Nacional.

“Estamos en el año 2026 y los criminales actúan con tecnología del siglo XXI, pero nosotros seguimos entregando a nuestros investigadores herramientas del siglo XIX o principios del siglo XX. Hace poco, un experto extranjero visitó nuestra única morgue y nos dijo frontalmente que estamos parados en la época previa a la Segunda Guerra Mundial. Es insostenible”, lamentó el doctor Lemir.

Hacinamiento y una morgue en casa prestada

A pesar de que el trabajo médico-legal y la atención a víctimas crece a un ritmo sostenido del 20% cada año, el presupuesto y la infraestructura no acompañan la demanda, según denunció.

Detalló que la Morgue Judicial no cuenta con un edificio propio; funciona en una propiedad prestada por la Facultad de Medicina. Por su parte, la clínica forense opera en una vivienda alquilada en Asunción.

La descentralización es otra materia pendiente ya que en todo el territorio paraguayo existe una sola morgue judicial formal. En los departamentos del interior, los médicos forenses deben realizar inspecciones de cadáveres y tareas de tanatología sin locales adecuados.

Ante esta alarmante precariedad, la Dirección de Medicina Legal inició conversaciones con la Cámara de Diputados para concretar una alianza con el Ministerio de Salud Pública. El objetivo es lograr que los nuevos hospitales regionales contemplen la construcción de morgues hospitalarias reales y equipadas. De esta manera se dejaría atrás las simples piezas de depósito donde se acomodan los fallecidos.