El duelo, que completa la primera fecha del Grupo B, se disputará en el primer estadio de Sochi.
“No hemos venido con el mejor equipo, pero puede ser una ventaja: algunos nos subestimarán”, advirtió Antonio Rüdiger, el defensa de la Roma de 24 años, uno de los jugadores a los que el seleccionador Joachim Löw va a dar la alternativa en un gran torneo.
La decisión de Löw no tiene más secreto que dar descanso a los pesos pesados de la Mannschaft, que jugaron el pasado verano la Eurocopa y que deben ser aún quienes defiendan la corona mundial en el Mundial del próximo año.
De los 23 convocados solo tres jugadores estuvieron en Brasil-2014 (Julian Draxler, Skhrodan Mustafi y Matthias Ginter), ninguno de ellos llega aún a los 30 años y solo dos (Sandro Wagner y Lars Stindl) nacieron antes de 1990.
Pese a no viajar a Rusia con su mejor equipo posible, Alemania sigue siendo uno de los favoritos al título de la Confederaciones, y una victoria ante los australianos, que participarán en calidad de campeones de Asia, abriría el camino de la clasificación para semifinales.