Cerca de la gloria, de la mano de los Almeida

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Olimpia está en las puertas del éxito en la Copa Libertadores de América, guiado por los Almeida, el histórico Éver Hugo, asistido por el hijo, Éver Iván, quien crece a pasos agigantados al lado de su progenitor. Son hombres plenamente identificados con la causa franjeada y que están demostrando su gran capacidad con la gran campaña en el plano internacional.

Nacido en la ciudad uruguaya de Salto, hace 65 años y nacionalizado paraguayo, Éver Almeida solo jugó en tres clubes, en el Cerro uruguayo (1966/71), en Guaraní (72) y Olimpia (1973/91), en donde ganó todo, siendo el jugador con mayor cantidad de presencias en la Copa Libertadores, con 113 presentaciones en 16 ediciones del máximo evento promovido por la Conmebol a nivel de clubes. Y su exitoso ciclo como futbolista –también fue integrante de la Albirroja–, lo trasladó como director técnico, siendo campeón en nuestro medio en el Decano, en Nacional, en el Municipal de Guatemala y en El Nacional de Ecuador.

Gran parte del presente franjeado se debe a Almeida padre, que apuesta con su experiencia a la obtención de la cuarta estrella copera para el “Rey de Copas”. Y no solo se centra en lo meramente futbolístico, porque también coopera con cuestiones organizativas y cuando la dirigencia le pidió prestado dinero para apagar un “incendió”, no dudó en decir sí.

“Llegamos hasta acá no de cero, llegamos de menos diez. No es poca cosa lo que hemos logrado”, señaló Éver, valorando el gran esfuerzo grupal para estar en las puertas de la consagración.

Iván Almeida Romero (35) es un profesional emergente con el que se inició la campaña de la Libertadores 2013, dirigiendo el partido de ida de la primera fase ante el Defensor Sporting, en momentos en que su progenitor aún seguía vinculado con la selección guatemalteca. También fue arquero profesional –sin llegar al nivel del padre, claro está– y cuando colgó los guantes, decidió abrazar la carrera de técnico con el maestro, al que una vez en medio de la “calentura” de un partido le ayudó para evitar incluir un extranjero más dentro del campo de juego en el torneo local. Es decir, que no es un simple acompañante, es un verdadero asistente al que se lo respeta y que tiene el plus de la apertura, presto siempre para el diálogo con los comunicadores.

Iván tiene un estilo muy especial, no se guarda nada. “En enero no teníamos dirigentes y Tavarelli (Ricardo) fue muy importante. Cuando el barco salió a flote, aparecieron todos”, declaró en una ocasión.

“Los hinchas regalan plasmas a los jugadores, nos regalaron aire para la concentración. Están en todos los detalles”, consignó.

El directivo Marco Trovato también destacó la valentía del “chico Almeida”, con estas expresiones.
“Cuando Iván pidió por Manzur (Julio), lo pu..... de arriba a abajo en las redes y hoy es el baluarte de la defensa”, expresó.