El Ciclón celebra sufriendo

Cerro Porteño derrotó ayer 2-1 a Rubio Ñu, en “La Arboleda”, pero sufrió bastante. El equipo azulgrana tuvo su mejor momento en el primer tiempo, el dueño de casa mejoró su libreto en el segundo y se resignó a una nueva derrota ante la nueva “sangre” del Ciclón.

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Mientras Cerro Porteño se dio ayer el gusto de anotar su tercera victoria al hilo, Rubio Ñu completa una seguidilla de nueve partidos sin ganar.

Pero para celebrar el Ciclón tuvo que sufrir más de la cuenta ante un anfitrión que mejoró su nivel en el segundo período, pero no supo evitar caer ante el toque juvenil que se va imponiendo en el azulgrana. En el primer tiempo se vio a un cuadro de barrio Obrero mucho mejor que el rival, con buena dinámica y varias ocasiones de gol, de las que aprovechó una Santiago Salcedo para volver a marcar después de casi dos meses en el torneo local. Por el desarrollo de la primera etapa, Cerro Porteño tuvo para ir con una mejor ventaja a recargar aires en el vestuario, pero no sacó provecho del trámite que lo tuvo como protagonista frente a un conjunto local que por entonces no encontró la manera de pisar firme.

Con un par de variantes, el libreto ñuense fue otro, principalmente porque se atrevió a potenciar su ofensiva, en la segunda etapa. Después de pasar un período por demás tranquilo, el arquero azulgrana Junior Fernández tuvo mucho más trabajo e incluso en los tramos finales fue la figura gravitante para ver al Ciclón ganar. Temprano llegó al empate Rubio Ñu, con un golazo de Hugo Lusardi, y así como tuvo para desnivelar el marcador a su favor, también pasó aprietos en su portería, aunque menos que su adversario.

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Viendo a sus dirigidos ser superados, “Chiqui” Arce apostó a la “sangre” juvenil, y fue justamente una de estas variantes que marcó la diferencia para la celebración sufrida. Miguel Almirón se dio el gusto de anotar su primer gol en la categoría mayor y que al final sirvió para seguir escalando al once cerrista. A partir de esa diferencia, el conjunto de Trinidad salió a buscar por todos los flancos el empate, se registró una jugada dudosa en el área, donde Jorge Benítez cae ante la estirada de Fernández y el árbitro Amarilla, que estaba a gran distancia, entendió que no hubo falta, pero tampoco amonestó al delantero ñuense.
Sufriendo y hasta pidiendo hora, el Ciclón sacó los tres puntos de La Arboleda y deja hundido a Rubio Ñu.

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