El IPS es “dueño” de unas 200.000 hectáreas en el Chaco paraguayo

Este artículo tiene 14 años de antigüedad
Imagen sin descripción

El Instituto de Previsión Social (IPS) también es “propietario” de unas 200.000 hectáreas localizadas en el departamento de Boquerón, Chaco paraguayo. Por unas 77.000 hectáreas, concretamente, recibe en concepto de arrendamiento cánones sumamente bajos. El resto está “disponible para inversión”, o bajo riesgo de eventuales ocupaciones ilegales.

El terreno de mayor dimensión que se halla hoy “en manos” de la entidad previsional es el que se encuentra en la localidad de Tte. Ochoa, distrito de Mcal. Estigarribia, departamento de Boquerón (Chaco). Son unas 200.000 hectáreas, pero conforme con los datos oficiales no todos están obteniendo un rendimiento aceptable (ver infografía). Es más, de 20 baldíos, solo nueve están reportando alguna ganancia a los fondos previsionales, y del resto no se tienen datos, y otros tantos están “disponibles” para su eventual alquiler o arrendamiento. Cabe recordar que los administradores no pueden enajenar estos bienes inmuebles.

Por otra parte, de 344 terrenos baldíos que se encuentran en San Bernardino solamente, 342 que pertenecieron al Condominio Cantegrill pasaron a manos de la previsional, cuyas superficies van de un poco más de 800 metros cuadrados a más de 1.000; en tanto dos son lotes individuales de unos 950 metros cuadrados.

“Clavos”
Gran parte de estas propiedades formaron parte de garantías bancarias que fueron ejecutadas y, con el tiempo fueron quedando en manos del ente previsional como verdaderos “clavos”, posiblemente sobrevaloradas y de difícil colocación, ni siquiera para arrendarlas. La venta no es posible hasta ahora, porque el IPS carece de facultad legal para ir vendiéndolas y así volver a tener la liquidez necesaria como para cumplir con sus obligaciones, tanto en el aspecto médico como con los jubilados y futuros retirados.


A través de esos préstamos mal concedidos en el pasado reciente, el ente habría perdido, por lo bajo, alrededor de US$ 1.000 millones, según datos extraoficiales. Cabe acotar que el Instituto también había recibido estas diversas propiedades de aporte obrero-patronal no contribuido efectivamente, por lo que esa plata no se hizo efectivo para que una parte sea destinada al servicio de salud, otra a la administración, y el 12,5% para la jubilación.


Pérdidas


Según datos extraoficiales, con la crisis financiera de 1995, el Instituto contaba con más de US$ 600 millones en reserva, que, en el 2003, llegó a su punto más bajo: a apenas US$ 130 millones. A partir de allí se fue recuperando, pero en la actualidad las reservas no superarían los US$ 350 millones. Lo lamentable de esta historia es que el Instituto hubiera estado acumulando en la actualidad un fondo de US$ 1.800 millones.
Frente a esa situación, el Instituto de Previsión Social necesita recuperar sus facultades administrativas de disponer de sus bienes inmuebles, que en las condiciones actuales reportan una rentabilidad muy baja a sus verdaderos propietarios, que son los trabajadores y empleadores.

Definirían esta semana plan sobre hotel

Para el próximo jueves, representantes del IPS y del grupo empresarial brasileño interesado en reactivar el abandonado Hotel-Casino San Bernardino presentaría un informe final sobre la contraoferta presentada por el IPS, acerca de elevar el canon del alquiler y cerrar los números para la inversión privada, bajo la figura del “usufructo oneroso”.


Al respecto, el titular del ente, Dr. Luis López, informó que están ajustando los últimos detalles en la negociación, y consideraba que este proyecto “va a salir pronto”. Destacó que la propuesta es una opción más ante la imposibilidad legal de la enajenación directa.


El proyecto prevé un usufructo por el término de 30 ó 40 años, y una inversión global (a cargo del grupo empresarial paraguayo-brasileño “Teixeira Holzmann) que ronda los US$ 30 millones.