Inolvidable estadio Comuneros

Hace 34 años que desapareció, demolido por un viento huracanado, en 1977, y más de 60 que fue construido, específicamente para el Campeonato Sudamericano de Básquetbol masculino que se llevó a cabo en Asunción, en 1949, y ampliado para el de 1962.

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Pensado en función del básquetbol, se convirtió muy pronto en el epicentro de todas las actividades deportivas, sociales y de entretenimiento para toda la ciudadanía.Muchas veces nos han pedido contar historias sobre el estadio Comuneros, sobre todo aquellos que no lo conocieron ni lo vivieron. Y muchos otros se preocupan por aportar datos sobre las innumerables vivencias de ese mítico escenario del deporte paraguayo… y algo más. Aquellas noches, es cierto, no volverán. Pero ¡cuánta nostalgia despierta el solo recordarlas...!  

Hasta 1952, el básquetbol todavía no había dejado huellas muy profundas. Pero aquella noche del 14 de abril de ese año, cuando se inauguró el campeonato sudamericano femenino, el tema básquetbol y los nombres de Sira Escudero (capitana), Africa Battaglia, María Teresa Escobar, Miriam López Mena, Heidy Von Eckartsberg, Gloria Hellman, Anselma Cardozo, Eufrosina Cárdenas, Dora Benítez y Haydée Torres se adueñaron de la actualidad y era tema obligado de conversación. Estábamos en los años finales del pre-stronismo.   

El entusiasmo fue creciendo en la medida que los triunfos se sucedían en fila. Por la radio sonaba una pegadiza polca kyre’ÿ de la autoría de Eladio Martínez que con gracia, picardía y optimismo describió la marcha del campeonato. Una polca que hasta hoy sigue prometiendo regrabarla Lobo Martínez, heredero del gran Eladio. Decía más o menos así:  Okapúma Perú,  Okapúma Bolivia,  Okapúma Chile.  Ha ko’ága okapúta   Argentina ha Brasil avei…  

Aquello se hizo realidad el 28 de abril de ese año, cuando en el partido final, Paraguay derrotó a Brasil y se coronó campeón sudamericano de básquetbol femenino. "Alfonsito" Borgognon presidía la Federación y encargó la dirección técnica a un peruano bien paraguayizado, Carlos Rojas y Rojas, quien condujo la nave a buen puerto.   

Russell y Chamberlain, en Asunción

Por esos días llegó a nuestra capital el equipo de la Universidad de San Francisco, California, Los "Don’s", cuya su figura cumbre era un jovencísimo Bill Russell, que pasaría a la historia como uno de los TOP ten de la NBA. Ese día el básquetbol paraguayo dio un salto de gigante, tan largo y tan alto como el propio Russell. Aprendimos las nuevas técnicas de lanzamiento y otras lindezas más. Para más, poco después, llegaron los Harlem’s Globettrotters (Trotamundos de Harlem) para dejarnos otra maravillosa lección con la magia de su juego, la extravagancia de sus maniobras y la habilidad increíble de sus jugadores, Wilt Chamberlain (otro top ten de la NBA), Medowlark Lemon, "Curly" Neal, Hubert "Geese" Ausbie, Marques Haynes, "Gosse" Tatum.   

Hazaña de Cúcuta y otros triunfadores

El básquetbol era la gran pasión deportiva nocturna de los asuncenos y el Comuneros su epicentro. En medio de ese fragor, se produce la hazaña de Cúcuta y allá fuimos todos al Comuneros a recibir a los flamantes campeones. Y así también vuelve a abrirse para otros acontecimientos extraordinarios: el homenaje a Luis Gilberto Ruiz, recordman mundial de permanencia y distancia en aguas abiertas, el monumental recibimiento del trío Los Paraguayos con Paraná, Barboza y García tras un periplo magnífico por Europa, y la visita de Pascual Pérez, primer campeón mundial latinoamericano de boxeo categoría Mosca, a dar una exhibición.   

Pascual Pérez fue el numen inspirador de Valentín Galeano, quien, desde el día que conoció al pequeño gigante campeón mundial, decidió adoptar como nombre boxístico el de Kid Pascualito y que ese día, prometió ser el primer paraguayo campeón mundial. Y estuvo a un paso de lograrlo…

El deporte paraguayo seguía creciendo y la ciudad carecía de un centro de espectáculos como el Comuneros. Por eso, allí llegaban los grandes circos, allí los grandes conciertos de artistas internacionales, allí se celebraban los famosos festivales de mayo.   

Teatro y otros  deportes

Allí se jugó el primer campeonato nacional de básquetbol masculino, ganado por Capital, en una electrizante final con el seleccionado de Encarnación de los hermanos Yegros.

Y en ese lugar, cuando el calor menos infernal que el de estos tiempos obligaba a cerrar el Teatro Municipal, el estadio Comuneros le brindaba su aireada atmósfera, para que los grandes del teatro nacional pudieran brindar sus espectáculos a pesar de la canícula. Ernesto Báez, Carlos Gómez, Emigdia Reisófer, Javier Franco, Sara Giménez, Alejo Vargas, Leandro Cacavelos, entre otros.   

El último gran torneo que se disputó en el "viejo" Comuneros fue el campeonato sudamericano de clubes campeones de 1961, ganado por el Sirio de San Pablo, donde brillaba Francisco "Chocho" Yegros. 

Y en este recuento, ¿cómo olvidar las cálidas y entusiastas noches de los juegos universitarios? Inauguración, grandes finales y clausura tuvieron lugar allí hasta que natura dijo no, y el gran escenario se trasladó a las canchas futboleras.   

Fue escenario también del primer sudamericano de Fútbol de Salón, en el que salimos campeones, en 1965 y el de vóleibol masculino, ocupando el tercer lugar.   

Se agranda el estadio

Los grandes clásicos y las grandes finales de los torneos locales tenían las puertas del Comuneros abiertas de par en par. Y fue quedando chico, hasta que, cuando la Federación Paraguaya de Básquetbol decidió emprender la organización del sudamericano femenino de 1962, se vio que era imperiosa la necesidad de ampliar el estadio, de modernizarlo, y de hacerlo más rentable.   

El 23 de abril de 1962 se inauguró en el remodelado estadio Comuneros el IX Campeonato Sudamericano Femenino de Básquetbol. Fue un espectáculo grandioso, inolvidable, espectacular. Paraguay y Brasil se robaron todos los elogios, y el 8 de mayo –después de dejar en el camino a las selecciones Bolivia, Chile, Perú, Uruguay y Argentina– disputaron la gran final. Más de 10.000 personas vibraron con esa conquista cuyo eco se esparció por todo el país.   

El equipo de Paraguay se consagró campeón invicto con las jugadoras: Edith Nunes (capitana), Estela López Mena, Gladys Prieto, Africa Battaglia, Arminda Malatesta, Virgilia Figueredo, Aída González, Nunila y Dionisia , Echagüe, Oiga Vikov, Fanny González, Julia Ortiz, Alcira Llorens y Elda Miers.   

El director técnico fue Jorge "Coco" Bogado; preparador físico: Ramón Jiménez y la profesora Ida de Peruzzi, encargada de equipo.

Destacados dirigentes formaron la Comisión de Selección: Gerónimo Angulo Gastón, Antonio Tellechea, Otacyr Lima, Alejandro Gaona, Juan Schenk, Roberto Salomón, Miguel A. Chihan, Ramón Aponte, Elizardo Oviedo Palacios y Ernesto Romero.   

Hubo tiempo para organizar todavía otros campeonatos sudamericanos más: el de mayores, masculino, de 1968, ganado por Brasil; uno de minibásquet masculino, en 1972, ganado por Paraguay,  que vio nacer a grandes figuras que luego brillarían en nuestro firmamento basquetbolísticos. Y el de juveniles, femenino de 1976 cuyo campeón también fue Brasil.   

Pocos saben y solo algunos recuerdan que el Comité Olímpico Paraguayo nació en la casa del básquetbol y que fue el básquetbol uno de sus grandes impulsores. En efecto, un día de 1972, nacía el COP en la sala de sesiones del estadio Comuneros.   

Pero llegó el día fatídico de 1977 cuando una tormenta de verano echó por tierra muchos sueños: había comenzado el techado del Comuneros, para convertirlo en un estadio modelo. No pudo ser. Aprovechando la coyuntura, la dictadura ordenó la expropiación del predio y el cierre y demolición del estadio.   

Desde entonces han pasado 34 años y pese a haber ganado en todas las instancias judiciales, la Municipalidad de Asunción no ha logrado (o no ha querido) resarcir al básquetbol de aquel despojo.

Un nuevo Intendente está en funciones. Nuevas promesas ya han sido formuladas.

Y el Comuneros sigue esperando…

Hoy, a tantos años de haberlo perdido y cuando tantos recuerdos se agolpan en nuestras memorias cada vez que lo evocamos, creemos que el estadio  Comuneros debe ser recordado como un monumento histórico de la ciudad de Asunción.

El Comuneros sirvió para el deleite de todo el pueblo, lugar de esparcimiento para la gente, escenario obligado de todas las actividades que requirieran mayor capacidad que los cines y teatros, convocando cómodamente a miles de espectadores.

La Federación Paraguaya de Básquetbol fue fundada el 17 de setiembre de 1944, como desprendimiento de la Asociación Deportiva del Paraguay, para  organizar, fomentar y dirigir este deporte en el país. En 1949 se construyó el  Comuneros.
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