El club Cerro Porteño, que fue fundado el 1 de octubre de 1912, en la casa de la señora Susana Núñez, situada en Capilla San Juan (avenida España y Salinares, hoy Perú), alcanzó su primer título de campeón 10 meses después de haber nacido. La entidad que luego sería bautizada como “El Ciclón” se adjudicó el campeonato de 1913, en forma invicta, con siete partidos ganados y uno solo empatado.
El nombre de Cerro Porteño tiene su origen en la batalla librada entre las fuerzas porteñas (de Buenos Aires, Argentina) al mando del general Manuel Belgrano y el Ejército paraguayo, en las cercanías del entonces conocido como cerro Mbaé y Rombado (a escasos kilómetros de la ciudad de Paraguarí), el 19 de enero de 1811.
El primer presidente azulgrana fue David Villagra y se emprendió la aventura que hoy tiene 105 años de vigencia. Al empezar 1913, la entonces Liga Paraguaya de fútbol estaba constituida por cuatro clubes y consideró que existía una vacancia para completar el número de cinco participantes.
Por ese motivo se jugó un torneo clasificatorio con la participación de 10 de Agosto de San Lorenzo, Porvenir de Ypacaraí, Ríver Plate de Asunción y Cerro Porteño.
Cerro ganó el minicampeonato, al superar a Ríver 1-0 y en la final al 10 de Agosto también por 1-0. De esa manera, Cerro obtuvo el derecho a intervenir en el campeonato del círculo privilegiado. Tuvo un debut de película, ya que goleó a Nacional, el campeón anterior, por 5-0.
En el primer clásico ante Olimpia consiguió el triunfo por 3-1 y en la revancha también venció por W.O. Fueron integrantes de aquel legendario primer equipo cerrista: Juan Fernández, Ernesto Cáceres, Pedro Benítez, Pedro Candia, Alejo Aguirre, Lázaro Ávila, Dámaso Ávila, Justo Rojas, Eduardo Jara, Martín Carballo (capitán), José Mongelós, Pedro Cazal, Atilio Medina, Clemente Talavera y Juan Pedrozo.
Cerro Porteño, luego de un comienzo arrollador en el seno de la entonces Liga Paraguaya de Fútbol, ganando los campeonatos de 1913, 1915, y al hilo los de 1918 y 1919 (primer bicampeonato), tuvo una larga sequía, que duró 16 años, hasta la finalización de la era amateur, al obtener el campeonato de 1935, denominado de “La Victoria”, por el triunfo en la Guerra del Chaco.
En ese lapso de 16 años el Ciclón anduvo a los tumbos y tuvo su punto más crítico en el campeonato de 1929 al ocupar la décima y última ubicación en la tabla final. La desgracia cerrista fue doble teniendo en cuenta que Olimpia alcanzó en esa misma temporada el tricampeonato al ocupar la primera posición de los torneos de 1927, 1928 y 1929.
Después del sabor amargo que dejó a los cerristas ese par de subcampeonatos se forjó el primer tricampeonato de la historia azulgrana, al vencer en 1939, 1940 y 1941.
El Ciclón ganó al galope los tres campeonatos y la diosa fortuna quiso que en el primer logro y en el tercero fuera Olimpia el que quedase segundo, y además, en la segunda conquista, la de 1940, el Decano ocupó la última ubicación.
Cerro Porteño, en el año 1944, inició su cuarta década en el balompié nacional ganando otro campeonato, el noveno en su historial, bajo la batuta del gran “Sinfó” y de Francisco Sosa, quien después sería “mano santa” y que fue el goleador del torneo al anotar 16 goles. Luego el Ciclón ganó las competencias de 1950, la de 1954, en 1961, 1963 y 1966.
La década de los años 70 fue la soñada por todos los cerristas. El Ciclón se adjudicó cinco campeonatos. En el inicio de ese decenio tuvo su advenimiento el inmortal equipo denominado “El Ciclón 70 arrasa”, que fue la base de cuatro conquistas posteriores; la del 70, la del segundo tricampeonato (72-73-74) y la 1977.
Luego de 10 años sin títulos, el Ciclón regresó al éxito en 1987, arrasando el año de punta a punta.
La década de los años 1990 sería muy exitosa para Cerro Porteño, llegando al primer puesto en cuatro temporadas: en 1990, 1992,1994, que fuera denominado “Gran Torneo Nacional Fernando Cazenave”, que contó con la mayor participación de todos los tiempos, totalizando 20 equipos, incluidos seis conjuntos del interior y en el año 1996 se dio el último título de los 90.
El club más popular del país logró sus últimas siete consagraciones en el 2001, 2004, 2005, Apertura 2009, el Apertura 2012, Clausura 2013, en forma invicta, de la mano de Francisco Arce y la más reciente, el Apertura 2015, con Roberto “Tiburón” Torres a la cabeza, completando sus 31 títulos oficiales.
La “última locura” de la actual comisión directiva, liderada por Juan José Zapag, fue el proyecto para remodelar y ampliar el estadio “General Pablo Rojas”. Y tras arduas tareas que demandaron más de dos años de tesonera actividad, el pasado sábado 19 de agosto fue reinaugurada “La Nueva Olla”, que ahora tiene capacidad para albergar a 45.000 espectadores.
Nace el Ciclón
El mote de “El Ciclón” tiene dos fechas de origen. La primera, en 1915, en la final ante su tradicional rival Olimpia. Cerro logró empatar el partido en sus tramos finales, 4-4, en gran remontada, y en tiempo adicional anotó tres goles más para ganar el partido 7-4 y lograr su segundo título. La segunda hipótesis surgió en 1918, al finalizar el campeonato igualado en puntos con Nacional. El primer juego culminó 2-2 y la revancha 1-1. En la finalísima perdía 2-0, y a falta de cinco minutos, dio vuelta el marcador para triunfar 3-2 y coronarse nuevamente campeón por tercera vez en su historia.
El embrión del “Ciclón 70 arrasa”
De la mano del brasileño, Egidio Landolfi , hicieron su fulgurante aparición en Primera, Justiniano Enciso, Adalberto Escobar, Juan Ayala, Severiano Irala, Antonio Gavilán, Miguel Ángel Sosa y el maestro Saturnino Arrúa. En el 68 fueron contratados los laterales Héctor Rubén Santamaría, argentino, del Independiente de Avellaneda y Valentín “Pachanga” Mendoza de Rubio Ñu. En el 69 suben a Primera, también con Landolfi como técnico, Juvencio Osorio, Pedro Alcides Bareiro, Hugo “La Aplanadora” González y Carlos Jara Saguier, el anteúltimo de los hermanos, ya que en el 75 hizo su aparición Críspulo, el último de la dinastía. Así se formó el inmortal equipo que en el año 1970 fue denominado “El Ciclón 70 arrasa”, con la dirección técnica de otro brasileño, Marcos Pavlovsky. Con esa misma base Cerro obtuvo cuatro conquistas en cinco años, entre 1970 y 1974, con un tricampeonato incluido (72, 73 y 74).
