El que fuera defensor de la selección Encarnacena, Atlético Colegiales, cuando el club de Cuatro Mojones se encontraba en primera división, Guaraní y distintas selecciones paraguayas, se encontraba a la espera de un trasplante de riñón en su natal Encarnación cuando se produjo su deceso.
Víctor Hugo era un defensor que se caracterizaba por su buen juego aéreo y sus cruces veloces.
Empezó en el ruido del fútbol cuando integró la selección encarnacena en el Interligas de 1978, militando posteriormente en Colegiales y Guaraní. Su salto grande fue cuando formó parte del plantel que jugó el Mundial de México 86, culminando su carrera en el Zaragoza de España.
