Fue un seleccionado paraguayo totalmente distinto al que cayó catastróficamente ante Colombia (7-2), con un cambio de actitud que le dio dividendos positivos ante los charrúas, que desde el comienzo se resguardaron en defensa. Fue un planteamiento táctico albirrojo impecable, marcando bien en zona y buscando penetrar con solvencia y jugadas hilvanadas hasta la zona defensiva charrúa. A casi un minuto para finalizar el primer tiempo, una jugada personal de Emmanuel Ayala adelantó a Paraguay.
Uruguay sorprendió al empezar el segundo tiempo, tras una desinteligencia en la marca, cuando Pablo Lanza sometió al arquero Gabriel Giménez, quien en la primera etapa paró un penal a D’Alessandro. Paraguay siguió jugando con clase, peleando todas las pelotas. Juan Salas, con dos goles en un lapso de 5 minutos, puso a Paraguay 3-1. Uruguay descontó por medio de Catardo. Gabriel Ayala puso cifras definitivas al marcador, cuando la mesa de control hacía zonar la chicharra final. Paraguay decretó el 4 a 2 a su favor y selló su pasaporte para Tailandia. Lo hecho ante Colombia fue totalmente falso, porque ayer el seleccionado albirrojo mostró clase, agresividad en la marca, actitud, para salir airoso en un partido que controló bastante bien desde el principio hasta el fin. Merecida clasificación al Mundial, por quinta vez en la historia en esta disciplina deportiva.
La bullanguera hinchada de dirigentes de distintos clubes de Primera e Intermedia acompañan al seleccionado en este periplo. El sábado, Colombia juega ante Argentina y Paraguay ante la poderosa Brasil.
