River rechaza jugar en Madrid

BUENOS AIRES (AFP). River Plate ratificó ayer su rechazo al cambio de sede para el partido de vuelta final con Boca Junior por la Copa Libertadores, aunque el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó que “la pelota no se puede parar”, tras la orden de la Conmebol de jugarlo en Madrid el domingo 9 de diciembre (a las 16:30, hora paraguaya).

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River “ratifica su rechazo al cambio de sede” al entender que “la decisión desnaturaliza la competencia, perjudica a quienes adquirieron su ticket y afecta la igualdad de condiciones a partir de la pérdida de la condición de local”, según un comunicado.

Consultado Infantino por la nueva protesta riverplatense, respondió que “la Conmebol va a tener que tomar una decisión”. En rueda de prensa en el marco de la cumbre del G20 en Buenos Aires, el dirigente deportivo dijo que su convicción “es que se tiene que jugar; la pelota no se puede parar” .

River reiteró que no fue responsable de la agresión a pedradas contra el autobús que trasladaba al plantel auriazul al estadio Monumental el 24 de noviembre y que los hechos ocurrieron por “una falla del operativo de seguridad” .

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El capitán boquense, Pablo Pérez, resultó lastimado en el ojo izquierdo y el resto de la delegación sufrió los efectos del gas pimienta arrojado por la policía para dispersar a los agresores. El encuentro se suspendió ese día y el domingo 25 otra vez al no estar los jugadores en condiciones normales. “Hay unos idiotas que arruinan la fiesta. Hay que encontrarlos y sacarlos”, dijo el mandamás de la FIFA.

La ida se había disputado en el estadio la Bombonera, con empate de 2-2. La Conmebol dispuso esta semana que se juegue en el estadio Santiago Bernabéu el 9 de diciembre.

El club “millonario” afirmó que “el fútbol argentino en su conjunto y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no pueden ni deben permitir que un puñado de violentos impidan el desarrollo del superclásico en nuestro país”.

Infantino dijo tener “la experiencia de ver a los hinchas argentinos en los mundiales” y que “es una característica la pasión”, pero aclaró que la federación española y Real Madrid tienen “mucha gente que sabe cómo se organiza este tipo de partidos”.

River, en cambio, renovó su estupor: “Es incomprensible que el superclásico no pueda desarrollarse con normalidad en el mismo país que en los días que corren se desarrolla una cumbre del G20”.

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