La noticia de su nacionalización fue una “bomba”. Es que no es común un paso como el que dio. Decidió jugar por la selección palestina, pero no vivir allí por temor, según referenció su familia.
Su primer club fue el Sol de Mayo, en su ciudad; luego pasó al Pirayú Sport, hasta pasar a defender los colores del General Díaz de Luque, en el 2005 (en el ascenso).
Después se presentaron las experiencias internacionales. Las iniciales fueron en Brasil, en los modestos elencos de Sport Club Gaúcho y Passo Fundo. La cuestión era ganar experiencia.
En el 2007 fue a Portugal, para actuar en filas del Olhanense, mientras que en el segundo semestre de 2008 sorprendió en el mercado de fichajes al ser contratado por el afamado Ríver Plate argentino, tras una breve etapa de observación.
Su única incursión en el balompié profesional paraguayo la tuvo en el Sportivo Luqueño, entre 2009 y 2010, para luego retornar a la liga lusitana, en la que jugó igualmente en Paços Ferreira y Vitoria Setúbal, su elenco hasta el año pasado.
Cohene recibió la propuesta de nacionalización para jugar por la selección palestina y la aceptó –es más, ya cuenta con algunas presentaciones–, aunque no fichó por ningún elenco de Medio Oriente al considerar que el ambiente no era el ideal, por los conflictos. ¿Y qué hizo? Fue a vivir a Serbia, en donde juega actualmente, en filas del FK Borac Cacak, de 1ª división.
