Violencia no cesa

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BUENOS AIRES (ANSA). Un piedrazo que provocó úlcera de córnea a un jugador y amenazas de barras bravas a un productor de TV opacaron el intento del fútbol argentino para lograr que los aficionados visitantes puedan volver a los estadios. Hinchas de Lanús, autorizados a ir a la cancha de Aldosivi, en Mar del Plata, agredieron con un piedrazo a Pablo Luguercio cuando calentaba antes del inicio y que igual jugó tras recibir atención.

El propio jugador pidió que siguiera el partido, porque el árbitro estaba dispuesto a suspenderlo. Aldosivi ganó 3-1 y el diario Olé se preguntó ayer en portada si “¿Para esto quieren (hinchas) visitantes?”. A su vez, el productor de TV Ramiro Nieto presentó una denuncia de amenazas por parte de fanáticos de Newell’s Old Boys, que intentaron prender fuego en la puerta de su casa, furiosos porque, supuestamente, no exhibe en sus trasmisiones imágenes más amplias de los hinchas de ese equipo y ordena bajar el sonido ambiente cuando entonan sus cánticos.