Cabe recordar que el viernes 08/11/19, el nivel del embalse estaba en 218,09 metros sobre el nivel del mar; es decir, 91 centímetros menos que cuando los directores generales autorizaron por primera vez la flexibilización (16/10/19), y cuando la cota estaba en 219 metros. Según los datos de la ONS, la afluencia del viernes pasado fue de 8.059 m³/s, la defluencia de 8.917 m³/s (metros cúbicos por segundo), con un volumen útil de 87,02%.
Al respecto, el ingeniero Axel Benítez, especialista compatriota del sector, afirmó que si se mira que la defluencia fue mayor ese día que la afluencia, evidentemente eso tiene un impacto sobre el reservatorio. “Si es 1.500 m³, entonces el embalse bajó 10 centímetros”, acotó.
Consultado cuánto volumen de agua y energía representa lo desembalsado hasta ahora, contestó que en cuanto a volumen de agua no se puede saber exactamente, porque es un proceso dinámico, pero en energía, según cifras aproximadas, es de 400 GWh, más o menos. “Hay que recordar que 10 centímetros de desembalse representan 36 GWh, entonces un metro tendría que ser 360 GWh; pero esto es algo dinámico, no es tan exacto, porque los caudales van cambiando, y siempre se habla de caudales promedios, pero por lo bajo son unos 400 GWh, y bajar un metro significa que se turbinó más agua defluente que del afluente”, explicó.
No obstante, el domingo último volvió a 218,13, registrándose una afluencia de 8.013, una defluencia de 7.013, y un volumen útil de agua del 84,25%.
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Razones del desembalse
El 30 de octubre último, el Consejo de Administración de la binacional autorizó la reducción por debajo de 218,50, alegando la crítica situación hidrológica del río Paraná y la necesidad de cumplir con la demanda de ambas empresas compradoras: ANDE y Eletrobras, que va aumentando a medida que el calor sube.
Según los datos oficiales, la afluencia normal del río Paraná suele estar en el orden de 11.000 m³/s, y el 30 de octubre había llegado a estar por debajo de 7.000 m³/s, lo que hacía que las turbinas necesiten mayor volumen de agua para seguir generando electricidad, razón por la cual se tuvo que recurrir a un uso mayor del reservorio de la represa.