El CVP es una institución integrada por los máximos responsables de los servicios oficiales de la sanidad animal e inocuidad de los alimentos de origen animal de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
El manifiesto destaca que las instituciones que integran el CVP están apoyando en funciones centrales en la respuesta de salud pública, tales como la detección y el análisis de muestras de vigilancia y diagnóstico tomadas de humanos, así como a nivel regional trabajando en la armonización de acciones desde el punto de vista sanitario y de inocuidad de los alimentos, aportando a las medidas preventivas y a las buenas prácticas, desde una perspectiva del análisis de riesgos.
La nota del CVP indica que dadas las similitudes entre covid-19 y el surgimiento de otras enfermedades infecciosas humanas en la interfaz humano-animal, la OIE, junto con su grupo de trabajo sobre la fauna silvestre y otros socios, avanza en el desarrollo de un programa de trabajo a largo plazo.
Añade que dicho equipo buscará comprender las dinámicas y riesgos en torno al comercio y consumo de fauna silvestre, con objeto de desarrollar estrategias para reducir el riesgo de futuros episodios de contagio.
“Los jefes de servicio del CVP apoyan y llevan adelante toda actividad necesaria en la interfaz humano-animal para cooperar con la región y el mundo en este desafío inmediato, con el objetivo de preservar la salud pública, el comercio y la economía de nuestros países”, expresa la parte final del largo comunicado.
