La zona del circuito está completamente desierta y no se vislumbra que la situación cambie mientras continúe cerrada la frontera, en un sector que vive casi exclusivamente del turismo de compras.
Las calles del circuito permanecen desiertas y casi la totalidad de los comercios están cerrados, situación que se observa desde que se declaró la cuarentena obligatoria, en marzo pasado.
Con la puesta en ejecución de la primera fase de la “cuarentena inteligente”, que se extiende hasta el 25 de mayo, algunos locales abrieron en forma parcial, pero literalmente no tienen actividad.
La situación está insostenible, muchos que tienen que pagar alquiler directamente cerraron, se perdió gran cantidad de puestos de trabajo y no se avizora un panorama de que esto mejore a corto plazo, según la opinión generalizada de los trabajadores del sector. En la zona céntrica se pudo ver un poco más de movimiento, pero lejos de lo habitual.
