Abogan por cambio del modelo económico para reducir pobreza

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Especialistas en políticas macroeconómicas propusieron cambiar el modelo de economía de nuestro país si se quiere mejorar la distribución de recursos y reducir la pobreza. Fue en el marco del seminario-debate que hizo la semana última el Club de Economía de la Facultad de Ciencias Contables, Administrativas y Económicas de la Universidad Católica.

Posteriormente, el análisis del corto plazo tras la crisis internacional de 2008/2009 estuvo a cargo de César Barreto, economista, magíster y posgrado en macroeconomía aplicada, gerente general de Banco Familiar y exministro de Hacienda. Mencionó que para los países ricos es más complicado continuar con su mismo ritmo de crecimiento. En Europa, por ejemplo, actualmente se tiene cerca del 10% de desempleo, que es el doble de la cifra histórica; en EE.UU., el déficit fiscal es el 10% del PIB y la deuda externa supera el 100%.
Las políticas de reactivación, en estos casos, no pasan por las propuestas que proponen los libros de la academia, sino por profundos cambios que probablemente tendrán efectos contractivos, como por ejemplo ajustes fiscales.

Industrialización
En el caso de los países emergentes, el modelo de crecimiento de los últimos 30 años pasó por la exportación a mercados del Primer Mundo, “que ahora ya no es sostenible”. Por eso, Paraguay debe dejar de depender del agro, un sector altamente volátil, industrializarse sin pérdida de tiempo, para lograr un valor agregado que permita una mejora en el nivel de vida de la población.
Por su parte, Santiago de Filippis, licenciado en economía, especialista en macroeconomía aplicada, socio fundador del grupo consultor MSC, hizo un paralelismo entre los factores que favorecen el crecimiento del país, los que perjudican y los intermedios. En el primer grupo, mencionó la situación macroeconómica, financiera, monetaria y la estabilidad fiscal, además de las condiciones geográficas favorables (ubicación estratégica, tierra fértil, etc.).

Entre los factores negativos mencionó el bajo nivel de capital humano, de infraestructura, bajo ahorro doméstico y externalidades por ser país tomador de precios. En el grupo intermedio ubicó los riesgos microeconómicos, como derechos de propiedad y corrupción.

Tras hacer un repaso de estos factores, concluyó que nuestro país necesita un mayor compromiso de las autoridades en la inversión en factores productivos y, principalmente, en el capital humano, de modo a convertir crecimiento en desarrollo.

Desarrollo
Sobre desarrollo expuso finalmente Abelardo Brugada, licenciado y máster en Economía, gerente general de Alcopar. El expositor dio una visión optimista de la situación económica, teniendo en cuenta las bondades y fortalezas, como la población homogénea, bajo riesgo en catástrofes naturales, gran reserva de agua dulce, población mayormente joven.

Además, somos vecinos de la sexta potencia mundial, que es Brasil, poseemos la segunda producción más grande de soja y etanol en el planeta y la primera en hidroenergía. Paraguay posee energía limpia y sustentable, también tiene baja presión tributaria (el régimen impositivo se redujo del 30% al 10% en los últimos años) y el costo de vida es bajo (Asunción es la segunda capital más barata de la región).
A su criterio, no solo la industrialización es requisito para el desarrollo, sino además, se necesitan personas capaces que sepan vender lo que produce el Paraguay. En ese sentido, en lugar de diplomáticos, lo que hacen falta son vendedores del país, para optimizar el comercio internacional.
En resumen, finalizó: hay que tomar consciencia de que en Paraguay se puede y está todo por hacerse.